Precios de gasolina y diésel se disparan a las puertas del verano

📅 ✍️ Redacción Energelia
Infraestructura de energía renovable

Los combustibles fósiles vuelven a encarecerse en España

El precio de los carburantes en España ha tocado sus niveles más altos en meses, justo cuando miles de conductores se preparan para la operación salida de agosto. Según los datos recogidos por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la gasolina se ha situado en 1,66 euros el litro, su precio más alto desde marzo, mientras que el diésel ha alcanzado los 1,75 euros, un máximo no visto desde abril.

En términos porcentuales, el repunte es notable: la gasolina se ha encarecido un 2,5% en solo una semana y un 15% en el último mes. El diésel, por su parte, ha subido un 4,1% semanal y un 16,2% mensual. Estas subidas se producen tras la retirada de la rebaja del IVA al 21%, que estuvo vigente durante más de tres meses al 10%, y aunque el Gobierno mantiene una reducción progresiva del impuesto especial de hidrocarburos —15 céntimos por litro en julio, 10 en agosto y 5 en septiembre—, el alivio fiscal no está compensando el encarecimiento general del combustible.

El coste real para el bolsillo del conductor

Llenar un depósito medio de 55 litros de gasolina cuesta ya 91,24 euros, frente a los 79,31 euros de hace apenas un mes. En el caso del diésel, el gasto asciende a 96,25 euros, muy por encima de los 82,83 euros registrados cuando la rebaja fiscal aún estaba en pleno vigor. La diferencia, de más de 10 euros por depósito en ambos casos, supone un golpe directo al bolsillo de quienes dependen del vehículo de combustión para sus desplazamientos, especialmente en un contexto de alta movilidad vacacional.

La comparación con los precios previos a la crisis en Oriente Medio de finales de febrero resulta aún más elocuente: la gasolina se vende hoy un 12% más cara y el diésel un 21,8% por encima de aquellos niveles. Los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia confirman esta tendencia alcista sostenida, con precios medios semanales de 1,656 euros para la gasolina y 1,736 euros para el diésel.

Diferencias territoriales que evidencian la volatilidad del mercado fósil

La dispersión de precios entre estaciones de servicio también refleja la inestabilidad del mercado de combustibles fósiles. El diésel más caro de España se ha vendido en Corral de Almaguer (Toledo), superando el umbral simbólico de los 2 euros por litro al alcanzar los 2,041 euros, mientras que el más barato se localizó en Aliaguilla (Cuenca), a 1,409 euros. En el caso de la gasolina, la estación más cara se encuentra en Mahón (Baleares), a 1,999 euros, frente a los 1,378 euros de Torà (Lleida).

Esta volatilidad, ligada a factores geopolíticos y fiscales que escapan al control del consumidor, contrasta con la estabilidad de costes que ofrece la electromovilidad. Cargar un vehículo eléctrico, especialmente si se hace aprovechando tarifas nocturnas o excedentes de autoconsumo solar, resulta mucho más predecible y, en la mayoría de los casos, sensiblemente más económico por kilómetro recorrido.

Un argumento más a favor del vehículo eléctrico

Episodios como este refuerzan uno de los argumentos centrales a favor de la transición hacia la electromovilidad: la independencia respecto a la volatilidad de los mercados de petróleo y gas. Mientras el precio de gasolina y diésel fluctúa en función de tensiones internacionales, decisiones fiscales puntuales y la oferta y demanda global de crudo, el coste de la electricidad para recarga —sobre todo si procede de fuentes renovables domésticas— ofrece mayor previsibilidad a medio y largo plazo.

Además, la progresiva expansión de la red de puntos de recarga en España y la llegada de modelos eléctricos más asequibles están facilitando que cada vez más conductores particulares y flotas de empresa valoren el salto hacia la movilidad eléctrica como una alternativa que combina ahorro económico con menor exposición a este tipo de shocks de precios en los combustibles fósiles.

En un escenario donde el diésel supera ya los 2 euros por litro en algunas estaciones, la comparación de costes por kilómetro entre un vehículo de combustión y uno eléctrico se inclina cada vez con mayor claridad a favor de este último, un factor que el sector de las renovables y la electromovilidad seguirá subrayando en los próximos meses.

RE
Redactado por
Redacción Energelia