Iberdrola sube al 85% el descuento por instalar aerotermia hasta diciembre
Iberdrola amplía su plan Renove para impulsar la aerotermia
Iberdrola ha anunciado una mejora sustancial de su plan Renove destinado a fomentar la sustitución de calderas de gas o gasóleo por sistemas de aerotermia. La eléctrica ha elevado el descuento aplicable del 70% al 85% sobre el coste de la instalación, una oferta que estará vigente hasta el próximo 1 de diciembre. El plan incluye además ayudas de hasta 6.000 euros y la posibilidad de financiar el importe restante a 24 meses sin intereses.
Esta tecnología, cada vez más presente en los hogares españoles, se enmarca en la tendencia de electrificación de la demanda térmica residencial, un proceso que resulta clave para avanzar en la descarbonización del parque de viviendas y reducir la dependencia de combustibles fósiles en calefacción y agua caliente.
En qué consiste el descuento y cómo se aplica
Según los detalles facilitados por la compañía, la rebaja se articula mediante dos vías complementarias. Por un lado, un descuento directo sobre el precio de la instalación; por otro, la aplicación de Certificados de Ahorro Energético (CAE), un mecanismo que permite monetizar el ahorro energético generado por este tipo de actuaciones.
En términos concretos, Iberdrola aplica 1.400 euros de descuento directo, a los que se suman hasta 3.600 euros adicionales a través de CAE. Este último importe varía en función de la zona climática: se reduce a 1.440 euros en zonas cálidas y a 2.160 euros en zonas de clima medio, lo que da una idea de cómo el ahorro energético estimado condiciona el valor de estos certificados.
A esta rebaja se añaden hasta 1.000 euros en saldo de Mi Iberdrola, el programa de fidelización de la compañía, canjeable directamente en la factura eléctrica del cliente. En conjunto, la suma de descuento directo, CAE y saldo Mi Iberdrola puede alcanzar los 6.000 euros mencionados por la eléctrica.
Certificados energéticos gratuitos y deducciones fiscales
Como parte de la oferta, Iberdrola facilitará de manera gratuita los certificados energéticos previos y posteriores a la instalación de aerotermia. Este documento es imprescindible para poder acceder a las deducciones fiscales estatales por actuaciones de mejora de la eficiencia energética en vivienda, que pueden llegar hasta 9.000 euros en el caso de viviendas unifamiliares y hasta 3.000 euros en pisos, según recuerda la compañía.
La combinación de descuentos comerciales y deducciones fiscales busca reducir de forma notable la inversión inicial que supone para un hogar el salto a la aerotermia, uno de los principales frenos que suelen citar los consumidores a la hora de plantearse este cambio.
Ejemplos de ahorro según el tipo de vivienda
Iberdrola ha puesto cifras concretas a este ahorro potencial. Según sus estimaciones, un piso de 90 metros cuadrados podría instalar un sistema de aerotermia por 2.800 euros una vez aplicados todos los descuentos, bonificaciones y deducciones disponibles, frente a un coste inicial que la compañía cifra en cerca de 12.000 euros.
En el caso de una vivienda adosada de 150 metros cuadrados, el coste final se situaría en 2.300 euros, partiendo de un precio inicial de 13.200 euros. Estos ejemplos ilustran hasta qué punto el conjunto de ayudas puede transformar la ecuación económica de una instalación que, de otro modo, resultaría inasumible para muchas familias.
Qué es la aerotermia y qué ahorro energético permite
La aerotermia es una tecnología basada en bombas de calor que extraen energía del aire exterior mediante un ciclo termodinámico, permitiendo cubrir las necesidades de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria de una vivienda con un consumo eléctrico notablemente inferior al de los sistemas de combustión tradicionales.
Según los datos aportados por Iberdrola, esta tecnología puede reducir el consumo energético hasta un 70% frente a las calderas de gas o gasóleo cuando la vivienda cuenta con suelo radiante, un sistema de emisión de calor especialmente eficiente junto a las bombas de calor. En viviendas que utilizan radiadores convencionales, el ahorro estimado se sitúa en torno al 40%.
Este tipo de iniciativas comerciales, combinadas con los incentivos fiscales existentes, refuerzan la tendencia de electrificación térmica en los hogares españoles, un paso relevante dentro del proceso más amplio de transición energética que vive el país.