Visalia crece un 41% y llega a 165.000 clientes con autoconsumo solar
Un ejercicio de crecimiento sostenido para el operador energético
El grupo Visalia ha cerrado el ejercicio 2025 con una facturación de 360 millones de euros, lo que representa un incremento del 41% respecto al año anterior. La compañía, especializada en infraestructuras de energía y telecomunicaciones, también ha mejorado su rentabilidad operativa: el EBITDA alcanzó los 35,2 millones de euros, un 44% más que en 2024.
Detrás de estas cifras se encuentra un crecimiento acelerado de la base de clientes. Visalia finalizó el año con más de 165.000 clientes activos, frente a los 125.000 con los que cerró 2024. Esto equivale a una media de 110 nuevas altas diarias durante todo el ejercicio, un ritmo de expansión que la empresa atribuye a su modelo de negocio integrado, que abarca desde la generación y distribución de energía hasta el suministro de electricidad, gas, gasóleo y servicios de telecomunicaciones.
El consejero delegado de Visalia, Pablo Abejas, ha señalado que los resultados de 2025 han superado las previsiones iniciales de la compañía, y ha subrayado que estas cifras demuestran que crecimiento y rentabilidad pueden ser compatibles dentro de su estrategia. Según la empresa, esta trayectoria de expansión se mantiene de forma sostenida desde 2020, apoyada en el desarrollo de infraestructuras propias y en la integración vertical de sus distintas líneas de negocio.
El autoconsumo colectivo, motor de crecimiento con Barrios Solares
Uno de los pilares que explica esta evolución es la apuesta de Visalia por el autoconsumo colectivo, un modelo que permite a particulares y pequeños negocios acceder a energía solar sin necesidad de disponer de tejado propio ni realizar inversión inicial. A través de su iniciativa Barrios Solares, recientemente distinguida con un premio al mejor proyecto de autoconsumo, la compañía asegura mantener la tercera posición del mercado nacional en este segmento, con una cuota del 29%.
Al cierre de 2025, Visalia contaba con 458 instalaciones de autoconsumo colectivo y una potencia instalada de 47 MWp, una capacidad que, según sus propias estimaciones, sería suficiente para suministrar energía renovable a más de 35.000 hogares y pequeños negocios. Este modelo se enmarca en la estrategia de transición energética de la compañía, que ofrece a sus clientes domésticos electricidad de origen 100% renovable y continúa desarrollando proyectos de generación distribuida.
La compañía defiende que este enfoque contribuye simultáneamente a la descarbonización del sistema eléctrico y a facilitar el acceso a una energía más asequible, especialmente en entornos urbanos donde la instalación de paneles solares individuales resulta inviable por falta de espacio o de tejado propio.
Infraestructuras propias y reconocimiento financiero
Más allá del negocio de autoconsumo, Visalia ha reforzado en 2025 su posición como operador con infraestructuras propias. Según los datos facilitados por la compañía, el grupo opera actualmente cerca de 500 kilómetros de redes propias de distribución eléctrica y más de 500 kilómetros de fibra óptica. A esto se suman más de 530 comunidades solares, 110 puntos de recarga para vehículos eléctricos y nueve gasocentros de calefacción.
En conjunto, la compañía presta servicios de electricidad, gas, gasóleo, internet y telefonía móvil a más de 235.000 clientes, lo que la sitúa como uno de los principales operadores energéticos independientes con redes de distribución propias en España.
En el plano financiero, Visalia renovó durante 2025 su calificación crediticia investment grade BBB- con perspectiva estable. La compañía también obtuvo una puntuación de 81 sobre 100 en el índice de sostenibilidad Clarity AI, que según destaca es la más elevada entre las utilities de España y Portugal. A ello se suma una calificación ESG avanzada otorgada por EthiFinance y la renovación de su adhesión al Pacto Mundial de Naciones Unidas, dos elementos que la compañía utiliza para reforzar su posicionamiento como operador comprometido con criterios de sostenibilidad.
El crecimiento de Visalia se produce en un contexto de expansión del autoconsumo colectivo en España, un modelo que gana tracción especialmente en zonas urbanas donde la falta de tejados disponibles limita el autoconsumo individual, y que distintos operadores están utilizando como palanca de crecimiento comercial dentro del proceso de transición energética del país.