Redolada: el fondo comunitario de Zelestra y Microsoft arranca en Aragón

📅 ✍️ Redacción Energelia
Parque solar fotovoltaico

Un fondo social ligado a dos plantas fotovoltaicas en Aragón

Zelestra, Microsoft y la organización ECODES han puesto en marcha Redolada, un fondo comunitario de energía diseñado para generar impacto social y ambiental en el entorno de dos proyectos solares aragoneses. La iniciativa fue anunciada en noviembre de 2025 junto con el acuerdo de compraventa de energía (PPA) a largo plazo suscrito entre Zelestra y Microsoft para las plantas fotovoltaicas Escatrón II y Fuendetodos II, y ahora entra en su fase operativa con los primeros beneficiarios ya identificados: centros educativos y grupos de acción local de la región.

El fondo se sustenta en un compromiso de 10 años y prevé movilizar hasta 6 millones de euros de inversión comunitaria durante ese periodo. La gestión recae en ECODES, que se encargará tanto de implementar programas de forma directa como de convocar ayudas para proyectos de sostenibilidad impulsados por organizaciones sociales locales, con especial atención a los colectivos más vulnerables.

Tres líneas de actuación con una primera inversión de 250.000 euros

La puesta en marcha de Redolada arranca con una inversión inicial de 250.000 euros, repartida en tres líneas de actuación en distintas comarcas aragonesas.

La primera línea lleva la metodología europea Euronet 50/50 a dos nuevos centros educativos: el IES Benjamín Jarnés de Belchite y el CEIP San Javier de Escatrón. En ambos centros se desarrollarán actividades didácticas para diseñar planes de mejora de eficiencia energética, confort térmico y adaptación al cambio climático, un aspecto cada vez más relevante ante las olas de calor que afectan a la salud y al rendimiento escolar. Bajo este modelo, el 50% del ahorro económico derivado de la reducción del consumo energético se destina a la propia comunidad educativa, que decide de forma participativa su uso: nuevas medidas de eficiencia, adaptación de espacios o apoyo a familias en situación de pobreza energética. El fondo aportará además financiación adicional para medidas de adaptación climática en los centros y sus patios, y formará a alumnado como asesores energéticos que trasladan lo aprendido a sus familias y entornos.

La segunda línea, gestionada por el Grupo de Acción Local ADECOBEL, busca fortalecer el tejido asociativo del Campo de Belchite mediante una oficina comarcal de apoyo al asociacionismo, una red de asociaciones, un laboratorio de iniciativas y un acelerador de proyectos vecinales, con prioridad para asociaciones de mujeres e iniciativas medioambientales. Este proyecto, con horizonte hasta 2027, prevé beneficiar directamente a 1.100 personas e indirectamente a 4.500, prácticamente la totalidad de la población del territorio.

La tercera línea, a cargo del Grupo de Acción Local CEDEMAR, se dirige a la Ribera Baja del Ebro y Bajo Aragón-Caspe, con la juventud rural como eje. Incluye iniciativas como Camino del Ebro-Caravana Verde, que combina el descenso en piragua por el río Ebro con formación ambiental para la infancia de los municipios ribereños, y Enerjoven 2030, un proceso participativo dirigido a seis municipios de la zona.

Impacto social vinculado a los proyectos de energía limpia

Scarlett Álvarez Uzcategui, Chief Stakeholder and Sustainability Officer de Zelestra, ha destacado que Redolada «demuestra cómo un acuerdo de energía renovable puede generar valor mucho más allá de la electricidad que suministra». Según la directiva, durante la próxima década el fondo ayudará a los centros educativos a reducir sus costes energéticos, fortalecerá organizaciones comunitarias y creará oportunidades para la juventud aragonesa.

La iniciativa se enmarca en la estrategia de impacto social 3Es de Zelestra, centrada en educación, energía y medio ambiente en los territorios donde la compañía desarrolla proyectos de energía limpia. A lo largo de los diez años de vigencia del fondo, ECODES prevé desarrollar nuevos proyectos, ampliar las líneas de actuación existentes y lanzar convocatorias adicionales para incorporar a más organizaciones locales.

El caso de Redolada se suma a una tendencia creciente en el sector fotovoltaico español: vincular los grandes PPA corporativos, como el firmado entre Zelestra y Microsoft, con programas de retorno social directo en las comarcas donde se instalan las plantas solares, reforzando la aceptación social de estas infraestructuras y su contribución a la transición energética justa.

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