Reino Unido prorroga Sizewell B 20 años con un CfD a 70,50 £/MWh

📅 ✍️ Redacción Energelia
Central nuclear de Sizewell B en Suffolk, Reino Unido, al atardecer junto al mar

Un contrato por diferencias garantiza la operación de Sizewell B hasta 2055

El Gobierno del Reino Unido ha alcanzado un acuerdo preliminar con los propietarios de la central nuclear de Sizewell B —la empresa EDF Energy y el grupo energético Centrica— para extender la vida operativa de la instalación durante 20 años adicionales, lo que la mantendrá en funcionamiento hasta marzo de 2055. El instrumento elegido es un contrato por diferencias (CfD) con un precio de ejercicio garantizado de 70,50 libras por megavatio hora, en términos de 2025 e indexado a la inflación según el IPC, vigente desde abril de 2035 hasta el cierre del contrato en 2055.

El acuerdo elimina la exposición de la planta a la volatilidad de los precios mayoristas de la electricidad, aportando unos ingresos predecibles y vinculados a la inflación que respaldarán la inversión de extensión de vida útil estimada en unos 800 millones de libras. Esa inversión se prevé financiar íntegramente con los flujos de caja operativos generados por la sociedad nuclear conjunta de EDF y Centrica durante los próximos quince años, sin necesidad de inyectar capital externo adicional. El contrato definitivo con el Gobierno de Su Majestad se espera quedar cerrado antes de que finalice 2026.

Sizewell B: 1,2 GW de energía baja en carbono para 2,5 millones de hogares

Sizewell B, ubicada en Suffolk (costa este de Inglaterra), es el único reactor de agua a presión activo en el Reino Unido y una de las cinco centrales nucleares que permanecen en operación en el país. Con una potencia instalada de 1,2 gigavatios, la planta genera electricidad suficiente para abastecer a unos 2,5 millones de hogares al año y representa aproximadamente el 3 % de la demanda eléctrica total del Reino Unido, con cero emisiones directas de carbono.

La extensión garantizará además la continuidad de 900 puestos de trabajo cualificados en la región de Suffolk, un argumento que tanto el gobierno como los operadores han subrayado en sus declaraciones públicas. El CEO de EDF UK, Simone Rossi, destacó que «prolongar la vida útil de las centrales existentes, a la vez que se construyen otras nuevas, es fundamental para la estrategia de EDF» y enmarcó la decisión en la necesidad de disponer de un suministro eléctrico nacional, bajo en carbono y estable frente a la volatilidad internacional de los mercados. Por su parte, Chris O'Shea, director ejecutivo de Centrica, remarcó el papel de Sizewell B como fuente de energía de base fiable que «protege los empleos cualificados y sustenta una economía más resiliente».

El reactor de Sizewell B, dentro de una apuesta nuclear más amplia del Reino Unido

La renovación de Sizewell B no es un hecho aislado, sino una pieza dentro de una estrategia nuclear de mayor alcance impulsada por el gobierno británico. En paralelo a esta extensión, el ejecutivo respalda la construcción de Sizewell C, una nueva central que, según las estimaciones oficiales, generará energía limpia equivalente al consumo de 6 millones de hogares y creará hasta 17.000 empleos en el momento de mayor actividad constructiva.

Además, la empresa pública Great British Energy – Nuclear (GBE-N) anunció en noviembre de 2025 la selección de Wylfa, en la isla de Anglesey (Gales), como emplazamiento para los primeros reactores modulares pequeños (SMR) del país. Ese proyecto, dotado con 2.500 millones de libras de financiación pública, está diseñado para atraer inversión privada adicional y podría aportar hasta 1,5 GW de energía baja en carbono a la red eléctrica, además de crear hasta 3.000 empleos durante el pico de construcción en la zona.

El secretario de Estado de Energía, Ed Miliband, sintetizó la posición del gobierno al afirmar que «la energía nuclear es vital para nuestra seguridad energética» y que la ampliación de Sizewell B contribuirá a producir «la energía limpia que nuestro país necesita».

Relevancia para el debate energético europeo y español

La decisión británica de prolongar la vida de Sizewell B y apostar simultáneamente por nueva capacidad nuclear —tanto convencional como modular— añade un nuevo capítulo al debate sobre el papel de la energía nuclear en la transición energética europea. En España, ese debate tiene un reflejo directo: el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha aplazado su dictamen sobre las condiciones de seguridad necesarias para prolongar la operación de la central de Almaraz —participada por Iberdrola, Endesa y Naturgy— más allá de su fecha de cierre prevista, en una decisión que el organismo regulador deberá comunicar próximamente.

La experiencia británica con contratos por diferencias aplicados a activos nucleares existentes, y no solo a nueva capacidad, podría servir de referencia para cualquier debate regulatorio sobre extensión de vida en otros países europeos, aunque los contextos jurídicos, técnicos y políticos de cada mercado difieren considerablemente.

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