Olas de calor y precios spot marcan los resultados eléctricos del segundo trimestre de 2026
Un trimestre marcado por precios más altos y menor producción renovable
El segundo trimestre de 2026 ha deparado un entorno de precios del mercado mayorista eléctrico sensiblemente más elevado que el del mismo periodo del año anterior. La comparativa interanual resulta especialmente llamativa en los meses de abril y mayo: el precio spot de abril fue un 58% superior al registrado en 2025, mientras que el de mayo llegó a superar en un 221% al del ejercicio precedente.
La razón de fondo hay que buscarla en el excepcional comportamiento renovable de la primavera de 2025. Aquel trimestre coincidieron una producción solar muy elevada —fruto de una radiación intensa y de la nueva capacidad incorporada a la red— con unos embalses hidráulicos excepcionalmente llenos. Esa combinación deprimió los precios spot de forma extraordinaria, creando un efecto base que distorsiona ahora la comparativa.
En 2026 ese escenario no se ha repetido. La producción hidráulica de Endesa descendió un 3,6% en términos interanuales, y la caída fue aún más pronunciada en Iberdrola, con un retroceso del 17% en su parque ibérico, donde la eléctrica cuenta con mayor exposición a embalses de almacenamiento. Pese a ello, Iberdrola cerró el trimestre con sus reservas de agua en el 73,3% de capacidad, lo que sugiere que optó por contener la generación durante los meses de precios más bajos para preservar valor.
La producción eólica tampoco logró igualar los registros del año pasado: Endesa anotó una caída del 3,5% interanual e Iberdrola del 2,4%. La confluencia de menor recurso eólico e hidráulico ha reducido los volúmenes renovables totales, pero, a diferencia de 2025, el entorno de precios ha mejorado considerablemente para compensar esa contracción de volúmenes.
La solar fotovoltaica crece, pero de forma desigual entre operadores
Dentro del bloque renovable, la energía solar fotovoltaica ofrece lecturas divergentes según el operador. Endesa registró un crecimiento del 38% interanual en su producción solar durante el trimestre, impulsado principalmente por la nueva capacidad que viene incorporando: 437 megavatios (MW) instalados a lo largo de 2025 y 128 MW adicionales en lo que va de 2026.
El caso de Iberdrola es, sin embargo, el contrario: la compañía registró una caída del 8% interanual en su producción fotovoltaica. Esta divergencia refleja diferencias en el calendario de puesta en marcha de nuevos proyectos y, posiblemente, en la gestión de la producción en función de los precios horarios del mercado.
El fenómeno de canibalización solar —la tendencia a que los precios se depriman precisamente en las horas de mayor generación fotovoltaica— fue este trimestre menos intenso que en 2025, lo que ayuda a explicar que los ingresos por megavatio hora hayan mejorado incluso en un contexto de volúmenes ajustados.
Nuclear y ciclos combinados, el relevo de la menor producción renovable
La brecha dejada por el menor aporte eólico e hidráulico fue cubierta, en buena medida, por la generación nuclear y los ciclos combinados de gas. Ambas eléctricas se beneficiaron de la ausencia de paradas programadas en sus centrales nucleares durante el trimestre, lo que elevó la disponibilidad del parque atómico. El resultado fue un incremento del 18% interanual en la producción nuclear de Endesa e Iberdrola, equivalente a casi 2 teravatios hora (TWh) adicionales de generación libre de emisiones directas.
Los ciclos combinados, centrales de gas de respaldo, también intensificaron su operación. Endesa incrementó su producción en este segmento un 28% interanual, mientras que Iberdrola registró un avance del 22%. Este repunte refleja la necesidad del sistema de cubrir la demanda en horas en que ni el viento ni el sol bastaban para equilibrar la red.
La demanda eléctrica responde al calor: el aire acondicionado tira del sistema en junio
El tercer elemento que ha marcado el trimestre es la demanda eléctrica. En el mes de junio, con el inicio de las primeras olas de calor, el consumo eléctrico en España creció un 1,7% interanual, según datos de Redeia (Red Eléctrica de España). Sin embargo, la demanda corregida por temperatura y calendario se mantuvo prácticamente plana, lo que indica que el grueso del incremento se debe al uso masivo del aire acondicionado, no a una mayor actividad económica subyacente.
En el conjunto del primer semestre de 2026, la demanda eléctrica española acumula también un crecimiento del 1,7% interanual. La diferencia entre trimestres es cualitativa: mientras que en el primer trimestre el crecimiento respondía más a la actividad económica, en el segundo ha sido el efecto temperatura el factor predominante.
Iberdrola confirmó este dinamismo con un incremento del 1% interanual en los volúmenes distribuidos a través de su red de baja tensión en el periodo.
Endesa pierde ritmo en la captación de clientes del mercado libre
Al margen de la producción y los precios, un dato relevante en el informe de volúmenes provisionales de Endesa es la evolución de su cartera de clientes en el mercado liberalizado. La compañía perdió 120.000 clientes liberalizados durante el segundo trimestre, lo que contrasta con los 200.000 que había anotado como ganancia en el trimestre anterior.
Parte de ese incremento inicial fue artificial: en enero de 2026, Endesa activó su alianza con MasOrange, lo que permitió consolidar más de 300.000 clientes eléctricos procedentes de Energía Colectiva. Descontado ese efecto extraordinario, la tendencia subyacente apunta a una pérdida de aproximadamente 100.000 clientes por trimestre, un ritmo más elevado que el histórico de la compañía.
La lectura positiva que ofrece la propia eléctrica es que la alianza busca mejorar la calidad de la cartera, no solo el volumen, mediante la venta cruzada de energía y telecomunicaciones. En cualquier caso, la base de clientes de Endesa se situó en 6,28 millones al cierre del trimestre, un nivel similar al del tercer trimestre de 2025.