El mercado mundial de gas prevé caída leve en 2026, según informe

📅 ✍️ Redacción Energelia
Línea de transmisión eléctrica construida e instalada por Aldesa en México

Un informe sobre gas que confirma el avance estructural de las renovables en Europa

El Global Gas Report 2026, elaborado anualmente por Rystad Energy, la International Gas Union y el grupo italiano Snam, ofrece una fotografía del mercado mundial de gas natural marcada por la incertidumbre geopolítica del estrecho de Ormuz. Aunque el documento se centra en un combustible fósil ajeno a la línea editorial de este portal, contiene datos relevantes para entender la posición competitiva de las energías renovables en el mix energético europeo, especialmente en un contexto de precios elevados del gas que está acelerando la sustitución por fuentes limpias.

El dato más significativo desde la perspectiva de la transición energética es la constatación de que Europa está reduciendo su demanda de gas en el sector eléctrico precisamente por el avance de la generación renovable. El informe atribuye parte del crecimiento global de la demanda de gas en generación eléctrica (+6.000 millones de metros cúbicos, un 0,4% interanual) al "efecto sustitución" en un entorno de precios altos, pero matiza que en Europa el crecimiento de la energía renovable está actuando en sentido contrario, empujando a la baja el consumo de gas para producir electricidad.

El encarecimiento del gas europeo refuerza el atractivo de la generación renovable

Uno de los elementos más reveladores del informe es la comparativa de precios entre el gas europeo (TTF) y el estadounidense (Henry Hub). Mientras el precio del TTF ha subido un 140% en lo que va de 2026, el Henry Hub ha caído un 21% en el mismo periodo. Esta brecha de precios, que el informe vincula a la crisis del estrecho de Ormuz y a una mayor competencia de compradores asiáticos por el GNL estadounidense, refuerza el argumento económico a favor de acelerar el despliegue de energía solar, eólica y almacenamiento en el continente.

El propio informe reconoce que la demanda de gas en Europa caerá un 0,8% interanual en 2026, una de las mayores contracciones regionales junto a Oriente Medio (-2,7%). Esta previsión se basa en un supuesto de alta elasticidad de la demanda europea frente a precios elevados, es decir, que los consumidores e industrias europeas reaccionan reduciendo su consumo de gas cuando el precio se dispara, un escenario que favorece la inversión en generación renovable como alternativa estructural y no solo coyuntural.

El informe destaca que Europa dispone hoy de una infraestructura gasista y de GNL mucho más diversificada que antes de la crisis energética de 2022, aunque esta diversificación no ha logrado eliminar la volatilidad de precios.

Contexto para el sector renovable español y europeo

Para el sector de las renovables en España, estos datos refuerzan un argumento que se repite en el debate energético: la volatilidad del gas natural, agravada por tensiones geopolíticas como la del estrecho de Ormuz, convierte a la energía solar fotovoltaica, la eólica y el almacenamiento en alternativas cada vez más competitivas y predecibles frente a un combustible fósil sujeto a shocks externos. Mientras el gas necesita anclar sus perspectivas de crecimiento a largo plazo en nuevos proyectos de licuefacción y regasificación —con 35 millones de toneladas y 25 millones de toneladas de capacidad respectivamente que alcanzaron decisión final de inversión entre enero y agosto de 2026—, las renovables continúan ganando cuota en el mix eléctrico europeo sin depender de rutas marítimas estratégicas ni de acuerdos geopolíticos bilaterales.

Esta dinámica conecta con otros análisis ya publicados en Energelia sobre las ventajas competitivas del almacenamiento hidroeléctrico en España como palanca de estabilidad frente a la volatilidad de los combustibles fósiles, así como con el debate sobre el papel de la energía nuclear y renovable en la seguridad del suministro eléctrico europeo.

El informe también señala que el comercio mundial de GNL crecerá en 9.000 millones de metros cúbicos en 2026, compensando parcialmente la caída de 17.000 millones de metros cúbicos en los flujos por gasoducto, en gran medida por el efecto de sustitución del gas ruso. Este reajuste logístico global refuerza la tesis de que Europa, en su estrategia de diversificación energética, tiene un incentivo adicional para acelerar la autonomía energética a través de fuentes renovables autóctonas, reduciendo así su exposición a mercados internacionales de gas cada vez más tensionados por la competencia entre Asia, América y Europa.

Un mercado del gas en transición hacia la incertidumbre estructural

El propio tono del informe, descrito como "positivo" por sus autores respecto a la recuperación del crecimiento estructural de la demanda de gas, contrasta con las señales de fondo: caída de la producción global, contracción del comercio internacional y una demanda europea a la baja condicionada por precios elevados. Para el lector interesado en la transición energética, estos datos no hacen sino subrayar la relevancia creciente de acelerar la implantación de renovables como vía para blindar a España y Europa frente a shocks geopolíticos que, como demuestra la crisis del estrecho de Ormuz, pueden alterar en cuestión de meses todo el equilibrio de precios y suministro del gas natural.

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Redacción Energelia