120 MWh en Belvís de Monroy: Iberdrola supera su propio récord nacional de almacenamiento energético
Iberdrola España ha inaugurado este 27 de mayo en Belvís de Monroy (Cáceres) la mayor batería de almacenamiento de energía de España, con una capacidad de 120 MWh y una potencia de 58 MW. La instalación, asociada a las plantas fotovoltaicas Campo Arañuelo I y Campo Arañuelo II, convierte estos complejos solares en infraestructuras gestionables capaces de almacenar energía durante las horas de máxima generación solar y volcarla al sistema en los momentos de mayor demanda o menor producción renovable.
El proyecto no es solo el mayor de su tipo en España: es también la evolución de un enclave con historia en el almacenamiento nacional. En 2021, Campo Arañuelo III se convirtió en el primer proyecto fotovoltaico de España que incorporaba una batería, entonces de 3 MW y 9 MWh. Cinco años después, la misma localización alberga una instalación cuarenta veces mayor en capacidad, un reflejo del ritmo al que madura esta tecnología.
Dos módulos LFP de 60 MWh cada uno: tecnología de ion litio de última generación
La infraestructura incorpora dos módulos de baterías de ion litio LFP (litio, hierro, fosfato) de unos 60 MWh cada uno, conectados respectivamente a Campo Arañuelo I y Campo Arañuelo II. La química LFP es actualmente la preferida para instalaciones de almacenamiento estacionario a gran escala por su mayor estabilidad térmica, vida útil más larga y menor coste por kWh frente a otras químicas de ion litio, lo que la convierte en la opción dominante en proyectos de hibridación solar-batería en todo el mundo.
Con esta actuación, Iberdrola España concentra cerca de 200 MW de almacenamiento con baterías en operación en España, lo que la posiciona como el operador con mayor capacidad instalada en este segmento en el país, según ha destacado el CEO de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, durante el acto de inauguración.
"Actuaciones como la de Campo Arañuelo son pioneras en el sector energético español y permiten que la electrificación avance con firmeza." — Mario Ruiz-Tagle, CEO de Iberdrola España
Por qué el almacenamiento es ahora más necesario que nunca para el sistema eléctrico
España ha superado en numerosas ocasiones durante 2025 y 2026 el 80% de cobertura de la demanda eléctrica con fuentes renovables, lo que genera episodios de vertido renovable —energía producida que no puede absorberse por la red— y presión sobre la estabilidad de frecuencia del sistema. Las baterías hibridadas con plantas solares como Campo Arañuelo permiten capturar esa energía excedentaria y devolverla al sistema cuando la generación renovable cae, mejorando la firmeza y la gestionabilidad del mix eléctrico sin necesidad de recurrir a generación fósil de respaldo.
Además, instalaciones como esta facilitan la conexión de nueva demanda industrial que requiere energía firme —centros de datos, electrolizadores de hidrógeno, grandes plantas de fabricación—, un cuello de botella que en los últimos años ha frenado la electrificación de sectores estratégicos de la economía española.
Extremadura, polo energético nacional: solar, almacenamiento e innovación
El acto de inauguración ha contado con la presencia de la consejera de Industria, Energía, Ciencia y Territorio de la Junta de Extremadura, Mercedes Morán, y el delegado del Gobierno en la comunidad, José Luis Quintana. La consejera ha subrayado que esta infraestructura demuestra que Extremadura se consolida "como un polo energético combinando capacidad de generación, innovación y estabilidad para el sistema eléctrico", y ha apuntado al almacenamiento como motor para que la región aproveche su liderazgo en fotovoltaica.
Extremadura es actualmente una de las comunidades con mayor potencia solar instalada por habitante de España, beneficiada por una irradiación excepcional y una disponibilidad de suelo que la han convertido en destino preferente para la inversión renovable de las grandes eléctricas.
Financiación pública: IDAE y PERTE ERHA respaldan el proyecto
La instalación ha contado con el apoyo del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) dentro de la convocatoria de ayudas para proyectos innovadores de almacenamiento energético hibridado con instalaciones renovables, incluida en el PERTE de Energías Renovables, Hidrógeno Renovable y Almacenamiento (ERHA). Su respaldo a este proyecto es una señal del tipo de infraestructuras que la política energética española considera prioritarias para la próxima fase de la transición: no solo más gigavatios renovables, sino gigavatios-hora que hagan esos gigavatios más útiles y más firmes para el sistema.
Campo Arañuelo se convierte así en referencia nacional de lo que puede ser la planta solar del futuro en España: no un generador intermitente, sino una central gestionable de energía limpia capaz de responder a las necesidades del sistema con independencia de si el sol brilla en ese instante.