Hidrógeno verde, baterías y solar, así avanzan los grandes proyectos renovables financiados por los fondos europeos en España
Los fondos europeos como motor de los grandes proyectos energéticos
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha clausurado este lunes en el Teatro Real de Madrid el acto "España verde y digital. El impacto del Plan de Recuperación", en el que ha hecho balance del despliegue de los fondos NextGenerationEU. Entre los ejemplos citados, Sánchez ha situado a las energías renovables, la movilidad sostenible y la eficiencia energética como pilares de la transformación impulsada por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), cuyo despliegue completo está previsto que culmine el próximo 31 de agosto.
El propio escenario del acto sirvió como ejemplo: las 2.198 baldosas fotovoltaicas transitables instaladas en la cubierta del Teatro Real, financiadas con cargo al PRTR, lo convierten en lo que el Gobierno presenta como la ópera más sostenible del mundo. Un guiño simbólico que ilustra el discurso de fondo: la transición energética como eje transversal de la recuperación económica española.
Huelva, epicentro del hidrógeno verde en España
Entre los proyectos mencionados por Sánchez destaca el hub de hidrógeno verde de Huelva, una de las apuestas industriales más ambiciosas del PRTR en materia energética. La provincia onubense concentra varios de los desarrollos de electrólisis más relevantes del país, respaldados por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) con cargo a fondos del Plan de Recuperación.
El proyecto de mayor envergadura es el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, liderado por Moeve (antes Cepsa) junto a Enagás Renovable, que en marzo de 2026 recibió la decisión final de inversión para su primera fase, conocida como Onuba. Esta fase contempla una capacidad de 300 MW de electrólisis, ampliable en 100 MW adicionales, con una inversión conjunta superior a los 1.000 millones de euros y un apoyo de 304 millones de euros procedentes del PRTR, al haber sido reconocida como Proyecto de Interés Común Europeo. La instalación, que incluirá una planta fotovoltaica de autoconsumo, prevé producir cerca de 45.000 toneladas anuales de hidrógeno verde.
A ello se suman las recientes adjudicaciones del IDAE a través del mecanismo de subastas como servicio del Banco Europeo del Hidrógeno: dos proyectos de Iberdrola en Huelva han recibido 390 millones de euros, en una resolución que junto a un tercer proyecto en Albacete suma 250 MW adicionales de electrólisis y agota prácticamente la totalidad de los 440 millones de euros movilizados en esta convocatoria. Con estas nuevas ayudas, el IDAE eleva ya a 2.814 millones de euros el total destinado a proyectos de hidrógeno renovable en España desde el inicio del Plan, en el marco del PERTE de Energías Renovables, Hidrógeno y Almacenamiento (ERHA).
Gigafactorías de baterías: Sagunto y Figueruelas aceleran su despliegue
El presidente también ha citado las grandes plantas de baterías de Sagunto, Navalmoral de la Mata y Figueruelas como ejemplos del despliegue territorial de la inversión. Conviene precisar que estas tres gigafactorías están vinculadas principalmente a la cadena de valor del vehículo eléctrico —a través del PERTE VEC— más que al almacenamiento estacionario de energía renovable, aunque ambos ámbitos comparten la misma tecnología de celdas de litio y resultan estratégicos para la transición energética en su conjunto.
La gigafactoría de Sagunto (Valencia), del Grupo Volkswagen a través de PowerCo, contempla una inversión total estimada de 4.500 millones de euros entre 2023 y 2026, con un respaldo del PERTE VEC que se ha ido ampliando hasta los 152 millones de euros. En Figueruelas (Zaragoza), Stellantis desarrolla su propia gigafactoría junto a la china CATL, con una inversión anunciada de 4.100 millones de euros y una capacidad máxima de 50 GWh, suficiente para abastecer en torno a 500.000 vehículos eléctricos al año; el proyecto ha recibido ya 298 millones de euros en ayudas del PERTE VEC. Por su parte, la gigafactoría de Navalmoral de la Mata (Cáceres), impulsada por la multinacional AESC, prevé alcanzar los 30 GWh de capacidad por fases y sitúa el inicio de la producción de las primeras celdas en diciembre de 2028.
Entre las tres plantas, España podría llegar a superar los 100 GWh de capacidad de fabricación de baterías, una cifra que la situaría entre los principales polos de esta industria en Europa, solo por detrás de Alemania.
El diferencial eléctrico con Europa, un argumento de competitividad
Sánchez ha defendido la transición ecológica como un factor de competitividad económica, recordando que España tiene hoy la electricidad a la mitad de precio que Alemania y casi tres veces más barata que Italia. Este diferencial, sostenido en gran medida por el peso creciente de la generación renovable en el mix eléctrico nacional, se ha convertido en uno de los argumentos centrales del Gobierno para atraer inversión industrial, especialmente en sectores electrointensivos como el hidrógeno verde o la fabricación de baterías.
El presidente ha enmarcado estos proyectos —hidrógeno en Huelva, baterías en Sagunto y Figueruelas, paneles solares en Asturias— dentro de un reparto territorial de la inversión que, según ha señalado, ha permitido que cerca del 43 % de los fondos del PRTR, unos 30.000 millones de euros, llegara a pymes y autónomos repartidos por toda la geografía española.
Lo que queda por ver
Más allá del balance institucional, el verdadero test de estos proyectos llegará en los próximos años: la ejecución efectiva de las gigafactorías de baterías, varias de ellas con retrasos y ajustes técnicos respecto al calendario inicial, y la consolidación del hub de hidrógeno verde de Huelva como polo industrial capaz de generar demanda real en sectores de difícil electrificación, como el transporte pesado o la industria química.