EY: el bombeo hidroeléctrico, clave para la seguridad de suministro
El bombeo hidroeléctrico, una pieza estratégica para el sistema eléctrico español
La consultora EY ha puesto el foco en el papel que desempeña el bombeo hidroeléctrico dentro del sistema energético español, señalándolo como una tecnología clave para garantizar la seguridad de suministro eléctrico y reducir la dependencia energética del país. Según los planteamientos recogidos, esta tecnología de almacenamiento se presenta como un elemento cada vez más relevante a medida que crece el peso de las energías renovables en el mix eléctrico nacional.
El bombeo hidroeléctrico, también conocido como hidroeléctrica reversible, funciona almacenando energía en forma de agua elevada entre dos embalses situados a diferente altura. Cuando existe excedente de electricidad —por ejemplo, en horas de alta producción solar o eólica—, el agua se bombea hacia el embalse superior. Posteriormente, cuando la demanda supera a la generación disponible, el agua se libera para generar electricidad de forma rápida y flexible, actuando como una gran batería natural del sistema.
Por qué gana peso esta tecnología en la transición energética
El avance de la penetración renovable en España, marcado por los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), plantea un reto adicional: la intermitencia de la generación solar y eólica exige soluciones de respaldo que permitan equilibrar la oferta y la demanda en tiempo real. En este contexto, el bombeo hidroeléctrico se posiciona como una alternativa consolidada y de gran capacidad frente a otras tecnologías de almacenamiento más recientes, como las baterías de litio.
Entre las ventajas que se atribuyen a esta tecnología destacan su capacidad de almacenamiento a gran escala, su vida útil prolongada y su papel en la estabilidad de la red eléctrica, aportando inercia y servicios de ajuste que resultan cada vez más necesarios en un sistema con mayor proporción de renovables no gestionables.
El bombeo hidroeléctrico se configura como una infraestructura estratégica para compatibilizar el crecimiento renovable con la fiabilidad del suministro eléctrico.
Dependencia energética y seguridad de suministro
Otro de los aspectos señalados es la relación entre el desarrollo del bombeo y la reducción de la dependencia energética exterior de España. Al aprovechar los recursos hídricos disponibles y la generación renovable propia, el país puede disminuir su exposición a las importaciones de combustibles fósiles, reforzando así su autonomía energética.
Esta cuestión cobra especial relevancia en un escenario geopolítico marcado por la volatilidad de los precios energéticos internacionales, donde disponer de infraestructuras de almacenamiento nacionales permite amortiguar los efectos de posibles tensiones en los mercados de suministro.
El papel del almacenamiento en el futuro mix eléctrico
El impulso a tecnologías como el bombeo se enmarca dentro de una estrategia más amplia de almacenamiento energético en España, que también incluye el desarrollo de baterías de gran escala (BESS) y otras soluciones de hibridación con plantas solares y eólicas. Estas tecnologías, combinadas, resultan fundamentales para cumplir con los objetivos de descarbonización fijados para 2030, que prevén una capacidad eólica instalada de 62 GW según el PNIEC, además de un fuerte crecimiento de la potencia fotovoltaica.
La consolidación del bombeo hidroeléctrico como tecnología de respaldo se suma así a otras iniciativas de almacenamiento energético en España, reforzando la idea de que la transición hacia un modelo eléctrico más renovable requiere, de forma paralela, una inversión decidida en infraestructuras que garanticen la flexibilidad y la fiabilidad del sistema.
Perspectivas para el sector energético español
De cara a los próximos años, el desarrollo de nueva capacidad de bombeo hidroeléctrico podría convertirse en un elemento diferencial para España, que cuenta con una orografía y una tradición hidroeléctrica favorables para este tipo de instalaciones. La combinación de embalses existentes, potencial de repotenciación y nuevos proyectos podría situar al país en una posición ventajosa dentro del contexto europeo de transición energética.
En definitiva, el mensaje lanzado por EY refuerza la idea de que la seguridad de suministro y la autonomía energética de España pasan, en buena medida, por apostar por tecnologías de almacenamiento consolidadas como el bombeo hidroeléctrico, complementando así el despliegue masivo de energías renovables previsto para las próximas décadas.