Coventina Renovables construirá una hidroeléctrica reversible de 408 MW en Meirama con 400 millones de inversión y 1.000 empleos
El nudo de Meirama tendrá una central hidroeléctrica reversible de 408 MW tras el cierre de la térmica de carbón
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha adjudicado a Coventina Renovables los 408 MW de capacidad de acceso a la red eléctrica del nudo de transición justa de Meirama 220 kV para el desarrollo de una central hidroeléctrica reversible. El proyecto está ligado a una inversión superior a 400 millones de euros y al compromiso de crear y mantener 1.067,5 empleos equivalentes a tiempo completo anualizados durante al menos diez años en los municipios gallegos afectados por el cierre de la central térmica de carbón de Meirama: Carral, Cerceda, A Laracha, Ordes y Tordoia.
El anuncio fue realizado este 8 de junio en A Coruña por la directora del Instituto para la Transición Justa (ITJ), Judit Carreras, acompañada por el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco. La resolución del concurso se publicará en el BOE en los próximos días.
Qué es una central hidroeléctrica reversible y por qué es clave para el sistema eléctrico
Una central hidroeléctrica reversible —también llamada de bombeo reversible— es la tecnología de almacenamiento energético de mayor escala disponible hoy. Funciona en dos sentidos: bombea agua desde un embalse inferior a uno superior cuando hay excedente de generación renovable barata —solar o eólica— y la turbina de vuelta para generar electricidad cuando la demanda o los precios suben. Es, en esencia, una batería gigante de agua que permite gestionar la intermitencia renovable a escala de gigavatios.
En el contexto actual del sistema eléctrico español —con récords históricos de generación solar y vertidos renovables crecientes en horas de baja demanda— la hidroeléctrica reversible es una de las soluciones más eficaces para absorber esos excedentes y devolver la energía cuando el sistema la necesita. La instalación de Meirama, con 408 MW de potencia, tendrá una capacidad de respuesta comparable a la de una gran central de gas de ciclo combinado, pero con emisiones cero.
Compromisos sociales y ambientales: formación, autoconsumo y biodiversidad
Más allá de la central propiamente dicha, Coventina Renovables asume un conjunto de compromisos que convierten este proyecto en un modelo de transición justa con contenido real:
- 180 empleos directos en operación y mantenimiento de la central, más actividades empresariales en el entorno del lago de As Encrobas.
- 450 residentes de la zona recibirán formación profesional, con un total de 67.500 horas de formación.
- Instalación de 2 MW de autoconsumo fotovoltaico para viviendas y edificios municipales de la zona.
- Inversión en conservación, restauración y promoción de la biodiversidad en el entorno del lago de As Encrobas.
- Depósito de una garantía de 52,8 millones de euros para asegurar el cumplimiento de todos estos compromisos.
El proyecto también ha sido propuesto como beneficiario de 30 millones de euros de ayudas del IDAE para proyectos innovadores de almacenamiento energético mediante bombeo reversible.
183 millones en 59 proyectos: el balance de la transición justa en Galicia desde 2019
La adjudicación de Meirama se suma al esfuerzo inversor acumulado por el MITECO en las zonas de transición justa gallegas desde el cierre de las térmicas de carbón. Desde 2019, el ministerio ha concedido más de 183 millones de euros en ayudas a 59 proyectos en las zonas de Meirama y As Pontes, a través del ITJ, el IDAE y otras líneas del PRTR.
El siguiente paso ya está en marcha: el MITECO ha iniciado la tramitación del concurso de transición justa de Maciñeira, en As Pontes, otra zona gallega afectada por el cierre de una central térmica de carbón que busca su propio proyecto renovable de referencia.
Un modelo replicable para las zonas de carbón de toda España
El caso de Meirama ilustra el camino que pueden seguir los enclaves industriales afectados por el cierre de plantas de carbón o de generación fósil en España: aprovechar la infraestructura de red existente —el nudo de 220 kV que alimentaba la térmica— para conectar un proyecto renovable de gran escala que genere empleo local de calidad, forme a la población y deje un legado ambiental positivo en el territorio. Es transición energética y transición justa al mismo tiempo, y el lago de As Encrobas —el embalse que quedó tras el cierre de la mina de lignito que alimentaba la térmica— se convertirá ahora en el corazón de una central que almacenará el excedente renovable de Galicia.