Comercio de gas natural EEUU-Canadá crece por precios en 2025
El comercio energético entre EEUU y Canadá cae, pero el gas natural resiste
El intercambio comercial de energía entre Estados Unidos y Canadá experimentó un comportamiento desigual durante 2025. Mientras el valor total del comercio energético bilateral descendió un 11%, hasta situarse en una cifra estimada de 137.000 millones de dólares, el gas natural y la electricidad lograron esquivar esa tendencia negativa gracias a la recuperación de los precios del gas y a un mayor volumen de intercambio, según datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos.
Este organismo estadístico estadounidense recoge periódicamente los flujos comerciales entre ambos países, incluyendo los relativos al sector energético, que sirven como termómetro de las relaciones comerciales norteamericanas en un contexto marcado por tensiones arancelarias.
El gas natural, motor del crecimiento pese a su peso reducido
Aunque el gas natural representó apenas el 8% del valor total del comercio energético entre Estados Unidos y Canadá, fue precisamente este combustible el que impulsó el crecimiento del intercambio bilateral durante 2025, gracias al repunte de los precios tras un periodo de cotizaciones más bajas.
Las importaciones estadounidenses de gas natural procedente de Canadá alcanzaron una media de 8.600 millones de pies cúbicos diarios (Bcf/d), lo que supone un incremento del 1% respecto a 2024. Sin embargo, el dato más relevante es el económico: el valor de estas importaciones se disparó un 52% en comparación con el año anterior, evidenciando el fuerte impacto que ha tenido la recuperación de precios sobre las cifras comerciales, más allá del volumen físico intercambiado.
En sentido inverso, las exportaciones estadounidenses de gas natural hacia Canadá crecieron un 4%, hasta una media de 2.800 millones de pies cúbicos diarios. Su valor económico experimentó un salto aún mayor, del 77%, hasta alcanzar los 2.600 millones de dólares.
La infraestructura de gasoductos sigue siendo la columna vertebral de este comercio. Las importaciones estadounidenses desde Canadá entran principalmente por las zonas occidental y central de la frontera compartida, mientras que las exportaciones de Estados Unidos hacia territorio canadiense se concentran sobre todo en los estados del noreste, con destino a la provincia de Ontario.
La electricidad, un mercado bilateral todavía secundario
El comercio de electricidad entre ambos países continúa siendo mucho menor en volumen económico que el del gas natural u otros recursos energéticos. En 2025, el valor total del intercambio eléctrico bilateral se situó en 3.200 millones de dólares, de los cuales el 67% correspondió a electricidad importada por Estados Unidos desde Canadá.
Pese a que el noreste estadounidense ha reducido progresivamente en los últimos años su dependencia de la electricidad canadiense, la puesta en marcha en enero de 2026 de una nueva línea de transmisión podría revertir parcialmente esta tendencia e impulsar de nuevo las importaciones eléctricas desde Canadá en los próximos ejercicios.
El contexto arancelario, un factor a vigilar
Estos datos comerciales se enmarcan en un escenario de tensión arancelaria entre ambos países. Desde el 6 de marzo de 2025, las exportaciones energéticas canadienses hacia Estados Unidos quedaron sujetas a un arancel del 10%, si bien determinadas exportaciones de crudo podrían beneficiarse de exenciones al amparo del Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá (USMCA).
No obstante, medidas arancelarias posteriores anunciadas por la Casa Blanca excluyeron finalmente al comercio energético de este tipo de gravámenes, lo que podría explicar en parte la resiliencia mostrada por el gas natural y la electricidad frente a la caída generalizada del valor del comercio energético total entre los dos países.
La evolución de este mercado bilateral resulta especialmente relevante en un momento en que Norteamérica afronta un horizonte de creciente demanda eléctrica y necesidades de infraestructura, factores que, según distintos análisis del sector, condicionarán las dinámicas comerciales de gas natural en la región durante la próxima década.