Centros de datos y renovables: la planificación eléctrica frena inversiones en España
La energía renovable, abundante pero inaccesible para quien más la necesita
España genera energía renovable de sobra. El sol y el viento producen electricidad que, en muchas horas del año, no encuentra comprador ni punto de conexión a la red donde evacuarse. Al mismo tiempo, grandes inversores internacionales en infraestructura digital llevan años esperando acceso garantizado a suministro eléctrico para arrancar proyectos millonarios en el país. La paradoja es evidente y, según los expertos, tiene un coste cada vez más alto.
Esa es la tesis central que ha impulsado el nacimiento de Corevia Advisory, una consultora boutique especializada en centros de datos e infraestructura digital en el mercado ibérico. Sus tres socios fundadores —Robert Assink, Armando Layna y Emilio Jaime Sánchez— llevan años trabajando en el cruce entre energía, tecnología e inversión, y coinciden en un diagnóstico: el cuello de botella no es la generación, sino la planificación de la red y los plazos de acceso a potencia.
«Hay proyectos milmillonarios que se pueden ir a otros países por culpa de la planificación eléctrica», advirtió Armando Layna durante la presentación de la firma. Una declaración que resume un problema estructural que afecta tanto a los inversores en infraestructura digital como, indirectamente, a los promotores de energías renovables que necesitan demanda firme y constante para dar sentido a sus plantas.
Gigantes tecnológicos en espera: financiación con fecha de caducidad
Amazon, Microsoft, Meta y otras grandes tecnológicas han manifestado públicamente su interés por instalarse en España. Las razones son sólidas: posición geográfica estratégica como puerta de entrada a Europa y África, conectividad internacional, marco jurídico estable, clima favorable para la refrigeración en algunas zonas y, sobre todo, un potencial de energía renovable excepcional a precios competitivos.
Sin embargo, según Layna, los proyectos llevan más tiempo del previsto sin materializarse. «Han ido renovando la financiación de los proyectos para mantener las inversiones en España, pero el límite del dinero tiene su tiempo. No es eterno», explicó. En otras palabras: la paciencia de los inversores no es infinita, y cada mes que pasa sin acceso garantizado a red es un mes en el que la competencia —Polonia, Países Bajos, Francia, Suecia— gana posiciones.
El diagnóstico de los fundadores de Corevia es que el mercado está lleno de proyectos anunciados que en realidad no están maduros porque les falta alguna pieza clave: cliente final comprometido, capital asegurado, acceso real a potencia eléctrica, suelo disponible o calendario realista. Esa brecha entre lo anunciado y lo ejecutable es, en su opinión, uno de los mayores riesgos del momento.
Renovables que se pierden y demanda que no llega: un desajuste costoso
Desde la perspectiva del sector renovable, la situación tiene una lectura directa. Los vertidos de energía renovable —horas en las que las plantas solares y eólicas tienen que reducir o detener su producción porque la red no puede absorberla— son ya un problema recurrente en España. Contar con grandes consumidores industriales estables, como los centros de datos, sería una solución natural: consumo predecible, continuo y de gran volumen, ideal para absorber excedentes renovables y mejorar la rentabilidad de las plantas.
Los socios de Corevia lo expresan sin ambigüedad: «Somos una solución para esa generación que se está perdiendo». Pero para que esa complementariedad funcione, es imprescindible que la planificación de la red garantice conexiones reales y en plazos razonables, algo que hoy no está ocurriendo con la fluidez necesaria.
Robert Assink aportó una visión geográfica del futuro del sector en España. Según su análisis, las grandes instalaciones —las denominadas gigafactorías de centros de datos— se concentrarán previsiblemente en cuatro o cinco ubicaciones: Badajoz, Aragón, Valencia y Barcelona. Madrid quedó en el aire por el encarecimiento del suelo. Junto a estos grandes campus, Assink prevé una segunda ola de centros de menor escala distribuidos por más territorio, una tipología que podría encajar mejor con la geografía de la generación renovable española.
«Todo lo anunciado no se va a construir; todo dependerá de distintos factores, pero si se construye la mitad sería la bomba», resumió Assink, con una mezcla de realismo y optimismo sobre el potencial del mercado ibérico.
Una capa de análisis para decisiones estratégicas
El papel que Corevia Advisory quiere ocupar es el de asesor previo a la decisión de inversión, sin construir, operar ni intermediar directamente en operaciones. La firma ha definido tres líneas de servicio: inteligencia de mercado sobre el sector de centros de datos en Iberia; apoyo al posicionamiento estratégico de compañías nacionales e internacionales que quieren entrar en el mercado; y evaluación de oportunidades tanto para administraciones públicas como para equipos directivos y consejos de operadores.
En un mercado donde las decisiones ya no son solo técnicas o inmobiliarias, sino que combinan energía, suelo, regulación, capital, inteligencia artificial y permisos, los fundadores consideran que existe una necesidad real de criterio independiente y especializado. «Las grandes decisiones sobre infraestructura digital no pueden basarse solo en titulares, mapas genéricos o previsiones agregadas. Requieren conocimiento local, comprensión del ecosistema y criterio estratégico», concluye el equipo fundador.
Para el sector renovable español, el mensaje de fondo es igualmente relevante: atraer demanda industrial de alta intensidad energética, como la de los centros de datos, es una oportunidad real para dar salida a la generación renovable y mejorar la utilización de las plantas existentes. Aprovecharla, sin embargo, exige resolver con urgencia los cuellos de botella en el acceso a la red eléctrica.