Red Eléctrica activa el SRAD por sexta vez en dos meses en España
Sexta parada industrial en menos de dos meses para equilibrar el sistema
El operador del sistema eléctrico español, Red Eléctrica, activó de nuevo el pasado viernes 4 de septiembre el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), un mecanismo que permite desconectar temporalmente a consumidores industriales cuando la oferta y la demanda eléctrica no cuadran en tiempo real. A las 21:02 horas, el operador movilizó 832 MW de capacidad industrial disponible, en lo que supone ya la sexta activación de este servicio desde el 15 de julio, un récord desde que el mecanismo se puso en marcha hace cinco años.
Según los datos publicados por Red Eléctrica en su plataforma ESIOS, la activación se mantuvo durante aproximadamente dos horas, periodo en el que se movilizaron 1.631,6 MWh de energía. Por este servicio, la industria percibirá un precio cercano a los 185 €/MWh, además de la retribución pactada previamente en la subasta por estar disponible para el operador del sistema.
¿Qué provocó el desajuste del sistema eléctrico?
La coincidencia temporal con la parada del reactor 1 de la central nuclear de Ascó, desconectado esa misma jornada por una incidencia en unas válvulas, generó dudas sobre una posible relación causal. Sin embargo, fuentes de Red Eléctrica consultadas por El Periódico de la Energía descartaron que este fuera el motivo directo, ya que la parada de Ascó se produjo a las 9:00 horas, doce horas antes de la activación del SRAD.
El operador atribuyó el desajuste a una combinación de factores: una generación eólica inferior a la prevista, indisponibilidad no programada adicional de generación térmica y una reducción en tiempo real de los programas de intercambio con Francia debido a congestiones en la interconexión. Esta suma de circunstancias obligó a recurrir a la desconexión industrial como alternativa más rápida y económica frente a otras opciones, como el arranque de un ciclo combinado parado, que resulta más lento y costoso.
Un mecanismo cada vez más recurrente
El SRAD se ha convertido en una herramienta habitual durante el verano de 2026. La primera activación del periodo se produjo el 15 de julio, en dos ocasiones el mismo día, y se repitió una semana después. En agosto, Red Eléctrica volvió a recurrir al servicio los días 11 y 20, y con la activación de septiembre suman ya seis episodios en menos de dos meses.
Este mecanismo permite a grandes consumidores industriales comprometerse, mediante subasta previa, a reducir su demanda cuando el operador del sistema lo solicite a cambio de una compensación económica. Aunque Red Eléctrica insiste en que no existe riesgo para el suministro eléctrico y que se trata de una herramienta más de gestión dentro de un sistema eléctrico cada vez más complejo, la frecuencia de las activaciones ha generado debate sobre la capacidad de previsión de la generación renovable y sobre la necesidad de reforzar otras soluciones, como el almacenamiento energético.
El papel del almacenamiento y la integración renovable
La reiteración de estos episodios pone sobre la mesa la importancia de acelerar el despliegue de sistemas de almacenamiento energético, capaces de absorber los desajustes puntuales entre previsión y generación real de fuentes intermitentes como la eólica y la solar. A medida que el mix eléctrico español incorpora más potencia renovable, la gestión de la variabilidad se convierte en uno de los principales retos técnicos para el operador del sistema, que debe equilibrar en cada instante la oferta y la demanda sin comprometer la seguridad del suministro.
El caso de esta sexta activación evidencia también la interconexión entre distintos elementos del sistema: la disponibilidad nuclear, la producción eólica real frente a la prevista y la capacidad de intercambio con los países vecinos configuran un tablero cada vez más sensible, en el que la respuesta activa de la demanda industrial se perfila como una pieza más, aunque no la única, para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico español.