Ecologistas piden paralizar dos plantas de hidrógeno en Zamora

📅 ✍️ Redacción Energelia
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Dos proyectos de hidrógeno verde bajo sospecha en Zamora

La organización Ecologistas Zamora ha solicitado la paralización cautelar de dos plantas de hidrógeno verde proyectadas en Granja de Moreruela, un municipio zamorano situado en la comarca de Tierra de Campos, muy cerca de la reserva natural de las Lagunas de Villafáfila. La petición llega después de que la Junta de Castilla y León concediera esta semana la autorización ambiental a ambas instalaciones, pese a que la propia Administración reconoce en su resolución haber incumplido el plazo máximo de seis meses que marca la Ley de Prevención Ambiental de Castilla y León para resolver este tipo de expedientes.

Según el colectivo ecologista, ambos proyectos suponen un "impacto crítico" sobre uno de los humedales más relevantes de la región, catalogado como la mayor reserva de aves de Castilla y León. El grupo ha anunciado que presentará un recurso de reposición contra las autorizaciones ambientales y que solicitará formalmente la suspensión cautelar de las obras mientras se revisa toda la documentación técnica del proceso.

El consumo de agua, en el centro de la polémica

El principal argumento de Ecologistas Zamora gira en torno al uso de los recursos hídricos de la zona. Las dos plantas cuentan con concesiones de aguas subterráneas procedentes del acuífero de Villafáfila, del que está previsto que extraigan de forma conjunta 233.911,4 metros cúbicos de agua al año, una cifra equivalente a casi 234 millones de litros anuales.

Para el colectivo, los informes en los que la Junta se apoya para descartar efectos negativos sobre las lagunas no resultan concluyentes, especialmente teniendo en cuenta que se trata de un "espacio altamente protegido". Por ello, reclaman acceso a la totalidad de los estudios hidrogeológicos, los ensayos de bombeo realizados, los modelos numéricos de incertidumbre empleados y los informes preceptivos que sustentan la decisión administrativa. Además, insisten en que este análisis debe hacerse de forma conjunta para los dos proyectos, y no de manera aislada, dado que ambos se tramitaron en paralelo y comparten el mismo acuífero como fuente de suministro.

Dudas sobre la tramitación administrativa

Más allá del impacto ambiental, Ecologistas Zamora ha puesto el foco en presuntas irregularidades procedimentales. El grupo denuncia que la Junta de Castilla y León ha impuesto "trabas burocráticas" y "maniobras formalistas" —como la exigencia de utilizar exclusivamente un formulario normalizado— para dificultar el acceso al expediente completo de ambas plantas.

La controversia se agrava porque la propia Administración autonómica admite haber superado el plazo legal de seis meses para resolver la autorización ambiental. La Junta atribuyó el retraso a la necesidad de solicitar informes preceptivos y a requerimientos de subsanación de documentación durante la instrucción del expediente. Sin embargo, los ecologistas sostienen que se desconoce qué informes fueron exactamente, si se publicaron correctamente y en qué fecha se reinició jurídicamente el cómputo del plazo.

El colectivo sospecha que la Junta pudo haber recurrido a "suspensiones genéricas" del plazo mediante solicitudes de informes, sin cumplir con la obligación de notificar individualmente cada interrupción a las partes interesadas. Por este motivo, reclaman poder verificar la trazabilidad completa del procedimiento administrativo antes de que las obras puedan avanzar.

Un debate que se repite en el despliegue del hidrógeno renovable

El caso de Granja de Moreruela se suma a otros episodios recientes en los que el despliegue de infraestructuras de hidrógeno verde en España ha topado con la oposición de colectivos ambientales, preocupados por el consumo intensivo de agua que requiere la electrólisis y por su ubicación en entornos naturales sensibles. Mientras el Gobierno impulsa este vector energético como pieza clave de la descarbonización industrial, episodios como este evidencian la necesidad de una planificación territorial más rigurosa que concilie el crecimiento del hidrógeno renovable con la protección de espacios como las Lagunas de Villafáfila.

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