Europa endurece los requisitos técnicos para eólica, solar y baterías en red
Bruselas prepara una reforma histórica del código europeo de conexión a red
La Unión Europea se dispone a endurecer por primera vez los requisitos técnicos que deben cumplir los parques eólicos, las plantas solares fotovoltaicas y los sistemas de almacenamiento eléctrico para conectarse a la red. El objetivo es limitar las denominadas oscilaciones forzadas que estas instalaciones pueden inyectar al sistema eléctrico, un fenómeno que preocupa cada vez más a los operadores de red a medida que la penetración de energías renovables crece con rapidez en Europa.
La futura normativa se enmarca en el Network Code on Requirements for Generators (NC RfG 2.0), una revisión del código europeo de conexión a red que actualmente aguarda la aprobación definitiva de la Comisión Europea. Para preparar su entrada en vigor, ENTSO-E —la asociación que agrupa a los operadores europeos de redes de transporte eléctrico— y WindEurope han elaborado conjuntamente un informe técnico que explica cómo deberán interpretarse y aplicarse los nuevos requisitos, y anticipa el desarrollo de una guía de implementación para los operadores nacionales.
Qué son las oscilaciones forzadas y por qué preocupan a los operadores
Las oscilaciones forzadas son pequeñas variaciones de potencia que las instalaciones de generación pueden transmitir a la red durante su funcionamiento habitual. En el caso de la eólica, factores inherentes a la tecnología —como la turbulencia del viento, el movimiento de las torres, las vibraciones estructurales o, en el caso de los parques marinos, el efecto del oleaje— se traducen en fluctuaciones de potencia que alcanzan el sistema eléctrico.
El problema surge cuando estas oscilaciones coinciden con los modos naturales de oscilación del propio sistema. En esa situación puede producirse un efecto de resonancia que amplifique las perturbaciones hasta comprometer la integridad de la red, con el riesgo de desencadenar desconexiones en cascada o, en el peor de los escenarios, apagones generalizados. El informe conjunto de ENTSO-E y WindEurope subraya que, aunque estas oscilaciones forman parte del funcionamiento normal de los aerogeneradores, la incertidumbre sobre su impacto real en sistemas con alta penetración renovable justifica la adopción de límites preventivos.
La preocupación no es meramente teórica. Tras el apagón del 28 de abril en la Península Ibérica, ENTSO-E publicó un informe técnico en el que detallaba nuevas tecnologías de detección de inestabilidad y proponía avanzar hacia una monitorización más fina y sincronizada de la red europea, una línea de trabajo que ahora se traslada directamente a la regulación vinculante.
El informe reconoce abiertamente que la transición energética está modificando de forma profunda el funcionamiento del sistema eléctrico europeo. Las tecnologías basadas en electrónica de potencia —eólica, fotovoltaica y baterías— presentan características dinámicas muy distintas a las de la generación convencional con grandes turbinas sincrónicas, lo que obliga a actualizar los marcos regulatorios diseñados en otra era tecnológica.
Los nuevos límites: rangos de frecuencia, mediciones reales y diferencias entre tierra y mar
El NC RfG 2.0 fijará límites específicos a la amplitud y duración de las oscilaciones en el rango de frecuencias comprendido entre 0,1 y 20 hercios. El grupo técnico ha propuesto distintos umbrales y valores por defecto que, posteriormente, podrán adaptarse a las características particulares de cada red nacional, lo que dota al marco de cierta flexibilidad sin renunciar a la armonización europea.
Aunque el documento se centra principalmente en los parques eólicos, sus autores son explícitos al señalar que las nuevas exigencias no se limitarán a esta tecnología: una vez entre en vigor la norma, los requisitos serán extensibles a las plantas solares fotovoltaicas y a los sistemas de almacenamiento eléctrico, para los que se realizarán evaluaciones adicionales.
El texto también introduce una distinción relevante entre instalaciones terrestres y marinas. Los parques eólicos offshore contarán con límites menos exigentes en el intervalo de 0,1 a 2 hercios, al considerar que las turbinas de gran tamaño instaladas en el mar presentan mayores desafíos técnicos y costes más elevados para controlar este tipo de oscilaciones.
Un aspecto destacado de la propuesta es la metodología de verificación. Los expertos descartan confiar exclusivamente en simulaciones informáticas, ya que reproducir con la precisión necesaria fenómenos como la turbulencia del viento, el oleaje o el comportamiento estructural de los aerogeneradores resulta excesivamente complejo. En su lugar, el informe recomienda que el cumplimiento se acredite mediante mediciones reales obtenidas durante al menos un año de funcionamiento de cada instalación, con equipos de alta precisión cuyos datos compartirán operadores de red y promotores, y con seguimientos periódicos posteriores.
Para facilitar esta tarea, el grupo técnico ha desarrollado un algoritmo de referencia destinado a detectar y cuantificar las oscilaciones. No obstante, la herramienta todavía se encuentra en fase de desarrollo y no está disponible públicamente. Los autores también evaluaron métodos alternativos, pero optaron por mantener el algoritmo inicial mientras se resuelven posibles cuestiones relacionadas con patentes de otras tecnologías de procesamiento de señales.
Implicaciones para los operadores y promotores en España
Para el sector renovable español, que acumula una de las mayores capacidades instaladas de Europa en eólica y solar fotovoltaica, la nueva regulación tendrá consecuencias prácticas relevantes. Los promotores de nuevos parques deberán incorporar desde el diseño los requisitos de control de oscilaciones, mientras que los operadores de instalaciones existentes tendrán que evaluar si su comportamiento se ajusta a los nuevos umbrales una vez que la norma entre en vigor.
El texto regulatorio pretende, según sus promotores, equilibrar la protección de la estabilidad del sistema con la viabilidad económica de los proyectos: los límites propuestos buscan reducir el riesgo para la red sin obligar a rediseñar de forma significativa los aerogeneradores ni encarecer innecesariamente los nuevos desarrollos. Sin embargo, la exigencia de mediciones reales durante al menos un año añade una carga operativa y de inversión que los promotores y operadores de red deberán integrar en sus procesos de puesta en marcha.
La aprobación definitiva del NC RfG 2.0 por parte de la Comisión Europea marcará el inicio del plazo de transposición a los marcos nacionales, incluido el español. Red Eléctrica de España, como operador del sistema y miembro de ENTSO-E, participará en el desarrollo de la guía de implementación y en la adaptación de los valores por defecto a las características específicas del sistema peninsular.