El Plan de Electrificación de la UE duplica la cuota eléctrica al 46% en 2040

📅 ✍️ Redacción Energelia
Parque eólico europeo al atardecer con líneas de alta tensión en primer plano, simbolizando el Plan de Electrificación de la UE

La Comisión Europea fija en el 46% el objetivo de electrificación para 2040

La Comisión Europea ha publicado el 17 de julio de 2026 su Electrification Action Plan (COM/2026/595), una comunicación que establece la hoja de ruta para transformar el modelo energético del continente en los próximos quince años. El documento arranca de un dato revelador: la electricidad representa hoy apenas el 23% del consumo final de energía en la Unión Europea. El objetivo es situarla en el 46% en 2040, lo que equivale a duplicar el grado de electrificación de toda la economía europea en poco más de una década.

Esta meta se incorporará al futuro paquete legislativo de la Energy Union, previsto para finales de 2026, lo que le otorgará rango normativo vinculante para los Estados miembros. El plan se articula en quince acciones repartidas entre industria, transporte, edificios, redes e innovación, aunque no todas tienen el mismo peso para el sector de las energías renovables.

El equipo de Políticas Energéticas de la Asociación Empresarial Eólica (AEE) ha identificado cinco acciones de especial relevancia para el sector: las acciones 1, 2, 4, 7 y 10, centradas en el objetivo de electrificación, el almacenamiento y la flexibilidad, el despliegue de renovables, la descarbonización industrial y la infraestructura de recarga y transporte pesado.

Almacenamiento: de 55 GW actuales a 200 GW en 2030

Una de las apuestas más ambiciosas del plan es el despliegue masivo de almacenamiento energético. La Comisión propone reformar los cargos de red y actualizar los códigos de red para facilitar la integración de baterías, almacenamiento térmico, vehículos eléctricos, geotermia y bombas de calor. El salto cuantitativo es significativo: desde los aproximadamente 55 GW de capacidad de almacenamiento actuales hasta 200 GW en 2030 y 500 GW en 2040.

Esta acción incluye también el impulso a la recarga inteligente y al modelo vehicle-to-grid (V2G), que convierte a los vehículos eléctricos en elementos activos de la gestión de la red. Para el sector eólico, esta palanca resulta fundamental: una mayor capacidad de almacenamiento reduce los episodios de vertido de energía renovable y mejora la rentabilidad de los parques en momentos de alta generación y baja demanda, un fenómeno cada vez más frecuente en países como España.

RED III y PPAs: el marco renovable que necesita la eólica

La Acción 4 es, junto con la de almacenamiento, la de mayor impacto directo sobre el sector eólico. La Comisión se compromete a reforzar la implementación de la Directiva de Energías Renovables en su tercera versión (RED III) y a presionar para que esté plenamente transpuesta en todos los Estados miembros antes del verano de 2027. La directiva incluye mecanismos para agilizar permisos, reducir cargas administrativas y facilitar el acceso de nuevos proyectos a la red.

Más allá de la transposición, el plan contempla tres medidas complementarias de alto valor para los promotores renovables:

  • Facilitar los contratos eléctricos transfronterizos de largo plazo (PPAs internacionales), lo que abriría nuevas vías de financiación para proyectos eólicos de gran escala.
  • Crear una base de datos europea de subastas renovables, que mejorará la transparencia y comparabilidad entre mercados nacionales.
  • Publicar orientaciones sobre criterios industriales en subastas, respondiendo a la demanda del sector de incluir requisitos de contenido local europeo en las licitaciones.

Esta última medida conecta directamente con la Acción 14, que busca favorecer a los fabricantes europeos de tecnologías net-zero en la contratación pública y crear una Electrification Action Plan Alliance para coordinar a la industria y a las autoridades competentes.

Financiación industrial y redes: las otras palancas para las renovables

La Acción 7 aborda la electrificación industrial con una dotación financiera considerable. La Comisión movilizará instrumentos como un Industrial Decarbonisation Bank dotado con 100.000 millones de euros y un ETS Investment Booster de 30.000 millones de euros. Además, lanzará una nueva subasta de calor industrial y elaborará hojas de ruta sectoriales para los sectores de mayor consumo energético. Se estudiarán también mecanismos específicos para facilitar los PPAs y el suministro eléctrico a la industria, lo que podría ampliar significativamente el mercado de contratos bilaterales para parques eólicos y solares.

Por su parte, la Acción 10 incide en la infraestructura de recarga y el transporte eléctrico pesado. La Comisión revisará el Reglamento AFIR para acelerar el despliegue de puntos de recarga para camiones, la electrificación de puertos y el suministro eléctrico a buques atracados. El objetivo es contar con infraestructura suficiente para que el 40% de la flota de camiones en Europa sea eléctrica en 2040, un vector de demanda adicional que beneficia directamente a la generación renovable.

Un plan que refuerza la urgencia de acelerar la transición energética

El Electrification Action Plan llega en un momento en que la Unión Europea intensifica su apuesta por la autonomía energética frente a la dependencia de combustibles importados. El plan también aborda la reducción de la brecha de costes entre electricidad y gas, con el objetivo de que la ratio electricidad/gas no supere 2,5 para los hogares y 2 para la industria, eliminando progresivamente los subsidios a los combustibles fósiles.

Otras acciones del documento abordan la innovación tecnológica —incluyendo los reactores nucleares modulares pequeños (SMRs) y la actualización de la estrategia europea del hidrógeno para sectores difíciles de electrificar—, el impulso a las bombas de calor con el objetivo de pasar de 2,4 a 4 millones de instalaciones anuales en 2030, la geotermia, la formación profesional y la dimensión internacional de la electrificación a través de la iniciativa Electrify Now.

Para el sector eólico español, cuyo objetivo en el PNIEC supera los 62 GW instalados en 2030, este marco europeo refuerza las bases regulatorias, financieras y de infraestructura que necesita el despliegue acelerado de nueva capacidad. La plena transposición de RED III y el impulso a los PPAs transfronterizos serán dos de los indicadores más importantes a seguir en los próximos meses.

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