Cap Blanc activa por primera vez a escala el modelo de coinversión ciudadana que Baleares impuso por ley
El próximo 28 de mayo de 2026 abre la mayor coinversión ciudadana en un proyecto solar de la historia de España. Cap Blanc, una planta fotovoltaica de 44,07 MWp en Llucmajor (Islas Baleares), lanza una ronda de financiación ciudadana de 5.000.000 de euros articulada como préstamo a tipo fijo del 7% anual durante cinco años, con prioridad de acceso para los residentes en Baleares durante los primeros diez días.
Detrás del proyecto están Fundeen, plataforma de coinversión en proyectos sostenibles autorizada por la CNMV, y Mirova, gestora de activos del grupo Natixis Investment Managers con 34.200 millones de euros bajo gestión. La inversión mínima es de 500 euros.
El Artículo 49 de la Ley Balear: la norma que obliga a compartir el beneficio renovable con el territorio
Cap Blanc no es solo un proyecto solar: es el primer gran banco de pruebas de un modelo regulatorio pionero. El Artículo 49 de la Ley Balear de Cambio Climático (Ley 13/2023) obliga a reservar el 20% de la financiación de cualquier instalación renovable superior a 5 MW a inversores locales. Con sus 44 MWp, Cap Blanc supera en más de cuatro veces el tamaño de los proyectos anteriores gestionados bajo ese marco en las islas.
El marco regulatorio estatal ha ido en la misma dirección: el Real Decreto-ley 7/2026, aprobado en marzo, obliga por primera vez a los productores renovables a trasladar parte de los beneficios de sus proyectos a las comunidades locales próximas, y reconoce explícitamente el crowdlending y el crowdfunding como mecanismos válidos para hacerlo.
"El sector renovable ha construido durante años sobre territorios que no reciben nada a cambio. No porque no haya mecanismos —los hay, como demuestra Baleares— sino porque nadie los había activado a esta escala. Cap Blanc es la primera vez que ese modelo se pone de verdad a prueba." — Nacho Bautista, CEO de Fundeen
El proyecto: 74.204 MWh al año y 21.300 hogares abastecidos
La planta, cuya construcción comenzó en 2025, tiene prevista su entrada en operación en el cuarto trimestre de 2026. Sus datos de producción estimada son:
- Potencia instalada: 44,07 MWp.
- Producción anual estimada: 74.204 MWh.
- Hogares equivalentes abastecidos: hasta 21.300.
- CO₂ evitado anualmente: 19.100 toneladas.
- Régimen de ingresos: 100% a precio de mercado eléctrico insular balear.
Condiciones de la inversión ciudadana: 7% anual, garantía del 100% y acceso prioritario para baleares
La coinversión se estructura como un préstamo a tipo fijo del 7% anual durante cinco años, con una garantía corporativa a primer requerimiento emitida por Mirova Energy Transition 6 que cubre el 100% del principal e intereses. Fundeen ha calificado el riesgo del producto como Bajo A según metodología conforme al Reglamento europeo 2020/1503 sobre proveedores europeos de servicios de financiación participativa.
El calendario de acceso es el siguiente:
- Primeros 10 días: acceso prioritario exclusivo para ciudadanos de Llucmajor y Baleares, en cumplimiento de la Ley Balear de Cambio Climático.
- Tras ese periodo: apertura al resto de inversores.
- Inversión mínima: 500 euros.
El antecedente que lo explica todo: Son Magraner se financió en 17 minutos
Cap Blanc no llega sin historia detrás. Fundeen ha financiado varios proyectos renovables en Baleares con participación ciudadana, y los resultados apuntan a una demanda muy superior a la oferta disponible hasta ahora. El más revelador: Son Magraner (4,55 MWp, Palma), cuya ronda de 819.108 euros se cerró en 17 minutos. A ese proyecto le siguieron Son Ripollet (10,23 MWp con almacenamiento en baterías, también en Palma) e Isola (Mahón y Es Mercadal, Menorca), también promovido por Mirova.
Cap Blanc es el primer proyecto de suficiente tamaño —5 millones de euros en un único activo— para responder a la pregunta de fondo: ¿puede la financiación ciudadana convertirse en una fuente estructural de capital para el sector renovable español? Los precedentes sugieren que la demanda existe. El 28 de mayo se sabrá si también existe a esta escala.
Un modelo que señala el camino para la relación entre renovables y territorio
Más allá de los números, Cap Blanc plantea una cuestión de fondo que el sector lleva años eludiendo: la legitimidad social de los proyectos renovables en los territorios donde se instalan. La combinación de la Ley Balear, el Real Decreto-ley 7/2026 y proyectos como este dibuja un modelo en el que los ciudadanos próximos a una instalación no son solo vecinos afectados, sino también inversores con retorno económico garantizado.
Si la ronda de Cap Blanc se cubre con la misma velocidad que sus antecesores, el sector tendrá un argumento difícil de ignorar para replicar este esquema en el resto de España.