La inteligencia artificial dispara el consumo eléctrico de los data centers
La IA ya no es una promesa: es un motor industrial con impacto eléctrico real
En 2026, la inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología emergente para convertirse en una infraestructura industrial crítica con consecuencias directas sobre el sistema eléctrico global. Cada modelo generativo, cada proceso de entrenamiento masivo y cada servicio basado en IA multiplica de forma exponencial la necesidad de capacidad de cálculo — y detrás de esa capacidad hay una realidad menos visible pero igualmente crítica: la energía.