Shell vende sonnen, fabricante de baterías domésticas, a Tiven
Shell se desprende de sonnen tras siete años
La petrolera anglo-holandesa Shell ha cerrado este verano la venta de sonnen, el fabricante alemán de baterías domésticas y para pequeñas y medianas empresas, tras varios intentos previos de traspaso. El comprador ha sido Tiven, el family office de Gert Purkert, cofundador y socio de la firma de inversión internacional Aurelius. Con sede en Malta y oficinas en Alemania, la operación supone en cierto modo un regreso de sonnen a sus raíces germanas.
La compañía, con sede en la región alemana de Allgäu, se especializa en sistemas de almacenamiento energético para el hogar, un segmento que ha cobrado especial relevancia con el auge del autoconsumo solar en Europa. Shell había adquirido sonnen en 2019 por unos 500 millones de euros, en un momento en que las grandes petroleras buscaban diversificar su negocio hacia soluciones de energía limpia y electrificación.
Una operación con pérdidas millonarias
Según ha podido confirmar el diario alemán Handelsblatt, aunque no se han desvelado oficialmente los términos económicos de la transacción, distintas fuentes apuntan a que la venta se ha cerrado por una cifra muy inferior a la esperada, de apenas unos cientos de millones de euros. Esto supondría para Shell unas pérdidas acumuladas que podrían rondar los 1.000 millones de euros, si se tienen en cuenta tanto el precio de compra original como las inversiones realizadas durante los siete años de propiedad.
Shell ya había puesto en venta sonnen en 2023 con la intención de obtener rentabilidad a su inversión, pero el proceso se ha demorado hasta ahora. La operación se enmarca en una estrategia más amplia de la petrolera, que en los últimos tiempos ha reorientado su foco hacia los combustibles fósiles y ha ido desprendiéndose de activos vinculados a las energías renovables y la transición energética.
Para Tiven, la compra de sonnen representa una oportunidad de reflotar el negocio y revalorizarlo de cara a una futura desinversión, algo que Shell no logró materializar durante su etapa como propietaria. El mercado de las baterías domésticas, aunque estratégico, ha demostrado ser un negocio complejo de rentabilizar a corto plazo.
La presencia de sonnen en España
sonnen cuenta con filial propia en el mercado español desde 2017, año en que aterrizó de la mano de una colaboración con Webatt, con Franc Comino —fundador de Wattia— al frente de la operación local. La relación entre ambas compañías se estrechó en 2022 y finalmente sonnen terminó adquiriendo Webatt, consolidando así su presencia en el país.
El negocio del almacenamiento doméstico ha tenido un desarrollo desigual según el mercado. Mientras que en países como Alemania o Italia las baterías para el hogar han encontrado una demanda sólida, en España —a pesar de ser uno de los países con mayor potencial solar de Europa— su despliegue ha avanzado con más lentitud. No obstante, el sector confía en que la flexibilidad del sistema eléctrico y el desarrollo de los agregadores de demanda abran ahora una nueva ventana de oportunidad para este tipo de soluciones.
Un mercado del almacenamiento en plena transformación
El cambio de propietario en sonnen llega en un momento de intensa actividad en el sector del almacenamiento energético en España y Europa. El acceso flexible a la red y los ajustes en el mecanismo de capacidad están redefiniendo el atractivo económico de las baterías, tanto a escala residencial como en proyectos de mayor tamaño. En paralelo, la caída del coste del litio y el crecimiento de la oferta procedente de China están abaratando los componentes clave de estos sistemas, lo que podría facilitar una mayor penetración del almacenamiento doméstico en los próximos años.
La operación confirma, en cualquier caso, que las grandes petroleras siguen replanteándose su papel en el negocio de las renovables y el almacenamiento, mientras nuevos actores, como los family offices especializados en reestructuración empresarial, entran en escena para intentar rentabilizar activos que hasta ahora no habían dado los resultados esperados.