Vertidos renovables en España: 3.468 GWh desperdiciados este verano
Un verano marcado por el desperdicio de energía limpia
España ha vivido este verano un episodio inédito de vertidos de energía renovable, el fenómeno conocido internacionalmente como curtailment: la energía verde que se genera pero no llega a integrarse en el sistema eléctrico porque no hay demanda suficiente que la absorba ni infraestructura capaz de gestionarla. Entre junio y agosto se desperdiciaron 3.468,15 GWh de electricidad renovable, una cifra que equivale al consumo de casi cuatro millones de hogares españoles durante esos tres meses, o al consumo anual de aproximadamente un millón de hogares.
El dato confirma una tendencia que se viene observando desde hace años, pero que este verano se ha disparado hasta niveles nunca vistos. El problema de fondo es un desacoplamiento creciente entre la potencia instalada y la demanda eléctrica real, que deja al sistema con más energía limpia de la que es capaz de aprovechar en determinados momentos del día.
La solar fotovoltaica, la gran perjudicada
Por tecnologías, la energía solar fotovoltaica concentra la inmensa mayoría de las pérdidas: unos 2.633 GWh vertidos, el 76% del total desperdiciado este verano. Le sigue la eólica, con cerca de 385 GWh no integrados, y la termosolar, con 236 GWh. A estas cifras se suman otras tecnologías con restricciones de servicio, como la hidráulica y la cogeneración, y un fenómeno especialmente llamativo: por primera vez se han registrado curtailments incluso en plantas híbridas con almacenamiento, lo que evidencia que ni las baterías están siendo suficientes para absorber todos los excedentes.
En algunos meses, el porcentaje de energía renovable desperdiciada ha superado el 10%, muy por encima del 2-3% que se considera un margen razonable de ineficiencia en un sistema eléctrico bien dimensionado.
Julio, el mes negro de los vertidos
El mes de julio ha sido el peor de la serie histórica. A pesar de que las olas de calor dispararon la demanda eléctrica, esta no fue suficiente para absorber toda la generación renovable disponible, y se llegaron a desperdiciar casi 1.449 GWh, un récord histórico de energía no integrada en un solo mes. Junio ya había marcado otro máximo con 1.179 GWh vertidos, mientras que en agosto el ritmo se moderó ligeramente hasta los 840 GWh.
La tendencia no da tregua: en los primeros cuatro días de septiembre ya se habían acumulado 166 GWh de vertidos, un ritmo que, de mantenerse, podría volver a superar el teravatio-hora de electricidad renovable desaprovechada en el mes.
Más potencia solar, pero la demanda no crece al mismo ritmo
La raíz del problema está en el fuerte crecimiento de la potencia solar fotovoltaica instalada, que ha aumentado en unos 20.000 MW en los últimos dos años, sin que la demanda eléctrica haya crecido al mismo ritmo. El resultado es un mercado eléctrico que no logra aprovechar toda la energía limpia disponible. De hecho, según datos compartidos por el analista Manuel H. Arias (conocido como Walyt en redes sociales), España lleva dos años sin conseguir superar el umbral del 60% de renovables en el mix eléctrico anual, una barrera que el sistema no logra franquear pese al aumento constante de la capacidad instalada.
Extremadura y Andalucía, epicentro de los vertidos
Por comunidades autónomas, Extremadura y Andalucía concentran los mayores volúmenes de vertidos este verano, aunque también se han registrado fuertes recortes en Castilla-La Mancha y Aragón. No es casualidad: la zona suroeste peninsular, donde se originó el problema de tensión que provocó el gran apagón del 28 de abril de 2025, es también la región donde se ha instalado la mayor parte de los 20 GW de nueva potencia solar fotovoltaica conectados en los últimos años.
En algunos nudos concretos de la red eléctrica, la situación es especialmente crítica: en Balboa (Badajoz) se ha llegado a perder el 75% de la electricidad generada este verano, mientras que Mérida es el nudo con mayor volumen absoluto de energía perdida. Otros puntos calientes de la red incluyen Caparacena (Granada), Carmona (Sevilla) y Alvarado (Badajoz), zonas donde la saturación de la red limita severamente la evacuación de energía renovable.
Hibridación y nuevos mercados, posibles soluciones
Ante este escenario, las voces del sector apuntan a dos vías principales de solución: acelerar la hibridación con baterías en las plantas renovables para almacenar los excedentes y volcarlos a la red cuando la demanda lo permita, y desarrollar nuevos mercados de consumo que puedan absorber esa electricidad barata en las horas de mayor generación, como la industria electrointensiva o el hidrógeno verde. Sin estas medidas, la brecha entre lo que España es capaz de generar y lo que realmente consume seguirá ampliándose, con el consiguiente coste económico y de eficiencia para todo el sistema eléctrico.