Las torres Nabralift de Nabrawind llegan a Australia para el parque de Fortescue
Un nuevo hito para la eólica terrestre a gran escala
Los primeros componentes de las torres Nabralift, desarrolladas por la empresa navarra Nabrawind, han llegado con éxito al puerto de Port Hedland, en Australia Occidental. Desde allí serán transportados hasta el emplazamiento del proyecto eólico Nullagine, propiedad de la compañía australiana Fortescue, situado en la región de Pilbara. Se trata de un paso decisivo en el desarrollo de uno de los parques eólicos terrestres más ambiciosos a nivel mundial, tanto por la altura de sus torres como por la potencia de sus aerogeneradores.
Junto a los componentes estructurales, también ha llegado al emplazamiento el sistema de autoizado que se empleará para instalar los aerogeneradores. Este sistema se encuentra ya preparado para su puesta en marcha final sobre el terreno, justo antes de comenzar el montaje de las 17 torres previstas en el proyecto.
Torres de 188 metros, las más altas de Australia
La configuración Nabralift que se instalará en Nullagine alcanzará los 188 metros de altura, lo que la convertirá en la torre eólica más alta jamás instalada en Australia. Esta solución se basa en una arquitectura modular que permite realizar instalaciones logísticamente viables sin recurrir a grandes grúas, un factor clave en proyectos ubicados en zonas remotas como Pilbara.
Según explica Nabrawind, en alturas de buje muy elevadas —donde tradicionalmente las torres de hormigón han sido la única alternativa viable— el sistema Nabralift ofrece velocidades de instalación entre dos y tres veces superiores. Esto se traduce en una reducción considerable de los plazos de ejecución y en una mejora de la eficiencia operativa global del proyecto.
La construcción de las cimentaciones de los 17 aerogeneradores ya está en marcha, lo que allana el camino para que, a finales de este año, comience la instalación de las torres autoizables que marcarán un nuevo récord de altura en el país oceánico.
Cimentaciones pilotadas: menos hormigón y menor huella de carbono
Uno de los aspectos técnicos más destacados del proyecto es el uso de cimentaciones pilotadas en lugar de las cimentaciones de gravedad convencionales. Esta solución permite reducir de forma significativa la cantidad de hormigón y acero de refuerzo necesarios, lo que disminuye tanto las emisiones de carbono incorporado como los costes de construcción.
Además, al requerir una menor superficie de excavación y un menor consumo de materiales, este sistema resulta especialmente adecuado para ubicaciones remotas como Pilbara, donde la logística y el transporte de materiales tienen un impacto considerable tanto en el presupuesto del proyecto como en su huella ambiental.
Un proyecto que establece nuevos referentes técnicos
El proyecto eólico Fortescue Nullagine, desarrollado por Fortescue como parte de su estrategia Real Zero, tendrá una potencia instalada de 133 MW, generada por 17 aerogeneradores Envision EN182-7.8 MW montados sobre las torres Nabralift de 188 metros.
La combinación de una altura de buje de 188 metros, un diámetro de rotor de 182 metros y una potencia nominal de 7,8 MW por aerogenerador convierte a Nullagine en un nuevo referente para la generación eólica terrestre a gran escala, demostrando que es posible superar las limitaciones logísticas asociadas a los aerogeneradores de última generación sin depender de infraestructuras de grúas convencionales.
Nabrawind, tecnología española con proyección internacional
Nabrawind, integrada en Fortescue Zero y con sede en Pamplona, se dedica al diseño, desarrollo, fabricación y comercialización de tecnologías eólicas avanzadas para componentes de aerogeneradores. La compañía centra su actividad en el desarrollo de soluciones para palas y torres que respondan a los desafíos logísticos que plantean los aerogeneradores de nueva generación, con el objetivo de reducir el coste de la energía y minimizar su huella de carbono.
Entre su catálogo de soluciones disruptivas se encuentran, además de las torres autoizables Nabralift y Skylift, el sistema de cimentaciones profundas Nabrabase y el sistema de instalación de palas sin grúas BladeRunner. Todos sus productos están diseñados para integrarse fácilmente con los aerogeneradores disponibles actualmente en el mercado, lo que refuerza la posición de la empresa española como proveedor tecnológico clave en proyectos eólicos de gran envergadura a nivel internacional.