Australia estudiará aerogeneradores flotantes de eje vertical en Hunter
Un acuerdo para explorar la eólica flotante de eje vertical en Australia
La compañía sueca SeaTwirl, especializada en turbinas eólicas flotantes de eje vertical, ha firmado un memorando de entendimiento con la empresa australiana Hunter Floating Offshore Wind (HFlow) para analizar el desarrollo de un proyecto demostrativo de hasta 20 MW en la zona eólica marina de Hunter, frente a la costa de Nueva Gales del Sur. El acuerdo tiene una vigencia de cinco años y marca un primer paso hacia una posible instalación piloto, sin que por el momento exista un compromiso de construcción en firme.
El proyecto, tal y como se ha planteado, contemplaría la instalación de diez aerogeneradores de 2 MW cada uno, basados en el diseño de eje vertical desarrollado por SeaTwirl. Esta tecnología se diferencia de los aerogeneradores marinos convencionales, cuyas palas giran en torno a un eje horizontal. Según la compañía sueca, su configuración vertical permite simplificar la fabricación, la instalación y el mantenimiento de las turbinas, además de aportar ventajas específicas para su despliegue en entornos marinos profundos.
Hunter, una zona con potencial pero también con obstáculos
La zona eólica marina de Hunter fue designada por el Gobierno australiano en julio de 2023 y abarca aproximadamente 1.854 kilómetros cuadrados entre Norah Head, al sur, y Port Stephens, al norte. Se estima que el área podría albergar hasta 5 GW de capacidad eólica marina, lo que la convierte en uno de los enclaves más relevantes del país para este tipo de desarrollos.
La profundidad de sus aguas es precisamente uno de los factores que hacen atractiva la zona para la tecnología flotante, ya que permite explorar alternativas a las cimentaciones fijas empleadas en aguas menos profundas. Los desarrolladores interesados en operar en Hunter podían solicitar licencias de viabilidad hasta marzo de 2025, centradas en generar beneficios económicos y comunitarios en la región.
No obstante, el avance de la eólica flotante en esta zona no ha estado exento de contratiempos. El año pasado, el único proyecto que había obtenido una licencia de viabilidad en Hunter decidió retirarse, lo que llevó al Gobierno australiano a crear un nuevo tipo de licencias específicas para investigación y demostración. Estas autorizaciones buscan facilitar que empresas, centros de investigación y desarrolladores puedan probar nuevas tecnologías antes de asumir el riesgo de proyectos comerciales de mayor envergadura, ya sea mediante equipos de monitorización como boyas o mediante instalaciones piloto de menor escala.
Reparto de responsabilidades y objetivos del proyecto
En el marco de este memorando, HFlow asumiría la mayor parte de las tareas de desarrollo en territorio australiano, incluyendo la tramitación de permisos, la relación con los grupos de interés locales, la búsqueda de financiación y la coordinación de las conexiones portuarias y eléctricas necesarias. SeaTwirl, por su parte, aportaría la tecnología, el diseño de referencia de sus turbinas y el respaldo de ingeniería.
Richard Finlay-Jones, director de desarrollo de HFlow, considera que el sistema de eje vertical de SeaTwirl podría facilitar un modelo de eólica marina flotante más flexible y con menores necesidades de infraestructura auxiliar. Según la compañía australiana, este enfoque podría además favorecer la creación de capacidad industrial local, al reducir la dependencia de grandes inversiones portuarias especializadas o de buques de instalación de gran tamaño, habitualmente necesarios para los aerogeneradores marinos convencionales de eje horizontal.
Uno de los objetivos centrales de la iniciativa será demostrar que existe una vía viable entre una instalación experimental de pequeña escala y futuros parques eólicos comerciales de mayor tamaño, un salto que en la eólica marina flotante todavía está por consolidar a nivel mundial.
La experiencia previa de SeaTwirl y el atractivo del mercado australiano
Fundada en 2012, SeaTwirl aún no ha desplegado ningún parque eólico flotante a escala comercial, pero cuenta con cierto recorrido en proyectos demostrativos. Desde 2015 opera un prototipo conectado a la red de 30 kW frente a las costas de Suecia, y actualmente trabaja en la instalación de un nuevo demostrador de 1 MW en aguas noruegas, un paso intermedio que resulta clave antes de plantear instalaciones de mayor tamaño como la propuesta para Hunter.
Johan Sandberg, consejero delegado de SeaTwirl, señala que Australia resulta un mercado especialmente atractivo porque su industria eólica marina se encuentra todavía en una fase inicial de desarrollo. El directivo apunta que el país no dispone actualmente de infraestructura portuaria específica plenamente desarrollada para la eólica marina, ni de una flota nacional con los medios necesarios para instalar aerogeneradores convencionales de eje horizontal. En este contexto, SeaTwirl defiende que su diseño podría adaptarse mejor a las condiciones actuales del mercado australiano, con menores exigencias logísticas que las tecnologías dominantes en el sector.
El anuncio se produce, además, después de que otros proyectos de infraestructura eólica marina en Australia hayan encontrado obstáculos regulatorios, como ocurrió con la propuesta de desarrollo portuario en Hastings, en el estado de Victoria, calificada como inaceptable por las autoridades. Este contexto refuerza el interés de socios como HFlow por explorar fórmulas de despliegue que reduzcan la dependencia de grandes infraestructuras aún inexistentes en el país.