Alemania supera los 10 GW de eólica marina en el primer semestre de 2026

📅 ✍️ Redacción Energelia
Parque eólico marino en Escocia

Alemania supera la barrera de los 10 GW de eólica offshore

La eólica marina alemana vive un primer semestre de 2026 notablemente activo. Entre enero y junio, el país incorporó 84 nuevos aerogeneradores con una capacidad conjunta de 1.077 MW, lo que elevó la potencia instalada total hasta los 10,8 GW, superando así por primera vez la barrera psicológica de los 10 gigavatios. Los datos han sido recopilados por Deutsche WindGuard en nombre de varias asociaciones industriales del sector.

Además de los equipos ya en operación, otros 22 aerogeneradores —con una capacidad agregada de 323 MW— se encuentran actualmente en fase de construcción en tres parques: Borkum Riffgrund 3, He Dreiht y North Sea Cluster A. Su puesta en marcha comercial está prevista en los próximos meses y reforzará aún más el parque instalado alemán.

En cuanto al pipeline de proyectos, la situación es prometedora en volumen, aunque con matices importantes en cuanto a plazos. Proyectos que suman 2,6 GW ya han tomado la decisión final de inversión (FID), mientras que otros 17,5 GW han sido adjudicados pero todavía no han alcanzado ese hito financiero clave. Con los calendarios actuales, las asociaciones estiman que Alemania podría contar con en torno a 30 GW de eólica offshore instalados para 2032, dos años más tarde de lo que marca el objetivo oficial.

El objetivo de 30 GW para 2030, fuera de alcance

El ritmo de instalación es positivo, pero insuficiente para cumplir la meta gubernamental de disponer de 30 GW de eólica marina en 2030. Las razones son múltiples: retrasos en el despliegue de la infraestructura eléctrica necesaria para evacuar la energía generada en el mar y, sobre todo, el fracaso de la ronda de subastas de agosto de 2025, que no recibió ninguna oferta por parte de los promotores.

Esta situación ha encendido las alarmas en el sector. Las principales asociaciones de la industria eólica marina alemana —BWE, BWO, VDMA, WAB e.V., WindEnergy Network e.V. y la Stiftung Offshore-Windenergie— han lanzado un mensaje conjunto de urgencia al Gobierno federal: el marco regulatorio vigente está erosionando la confianza inversora y poniendo en riesgo el flujo continuo de nuevos proyectos.

El argumento central de las asociaciones es que el actual sistema de pujas negativas —en el que los promotores compiten ofreciendo pagar al Estado por los derechos de desarrollo— desincentiva la participación cuando los costes de construcción son elevados y los riesgos de mercado, altos. La subasta vacía de 2025 fue la demostración más elocuente de ese fallo estructural.

El sector reclama contratos CfD y un mecanismo de devolución de emplazamientos

Para corregir el rumbo, las organizaciones industriales han instado al Gobierno a reformar este mismo verano la Ley de Energía Eólica Marina. La propuesta concreta es sustituir las pujas negativas por contratos por diferencias (CfD) bidireccionales e indexados, un modelo ya consolidado en el Reino Unido y otros mercados europeos maduros.

Según las asociaciones, los CfD aportarían tres beneficios clave:

  • Reducción del riesgo de financiación, al garantizar un precio mínimo de ingresos a los promotores.
  • Mayor bancabilidad de los proyectos, facilitando el acceso a financiación en condiciones competitivas.
  • Estabilidad de costes para el sistema eléctrico, al limitar también los ingresos extraordinarios en periodos de precios altos.

Los CfD, además, serían complementarios con los contratos de compraventa de energía a largo plazo (PPA), ya que ofrecerían a los promotores una capa adicional de cobertura frente a la volatilidad del mercado mayorista.

Más allá de la reforma del mecanismo de precio, el sector ha reclamado la creación de un mecanismo de devolución de emplazamientos adjudicados. La idea es que los promotores puedan retornar al Estado aquellos emplazamientos que hayan dejado de ser viables económicamente por cambios sobrevenidos en las condiciones de mercado o en el marco regulatorio, de modo que puedan ser relicitados con rapidez y sin que se pierda tiempo de desarrollo.

«Cuando los proyectos ya no puedan ejecutarse debido a cambios desfavorables en el marco regulatorio y al aumento de los riesgos derivados de múltiples crisis, el Gobierno federal debe estudiar la posibilidad de establecer una opción de devolución, así como un mecanismo asociado que permita volver a licitar sin demora los emplazamientos afectados».

Empleo e industria, en juego

Las asociaciones han recordado que el desarrollo continuo de la eólica marina no es solo una cuestión de objetivos climáticos: es también un asunto de política industrial y empleo. Una cadena de suministro que incluye fabricantes de aerogeneradores, proveedores de componentes, puertos especializados y empresas de instalación necesita visibilidad sobre el volumen de licitaciones futuras para planificar sus inversiones y mantener su capacidad productiva.

En ese sentido, las organizaciones han subrayado que preparar las licitaciones de 2027 con antelación suficiente es una prioridad que no admite demora: «La industria desea preparar las licitaciones de 2027 lo antes posible», señala el comunicado conjunto.

El desafío regulatorio alemán tiene, por tanto, una doble dimensión: garantizar que el país avanza hacia sus metas de capacidad renovable y, al mismo tiempo, preservar el tejido industrial que hace posible esa transición, tanto en Alemania como en el conjunto de Europa.

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Redacción Energelia