Eólica marina en EEUU: por qué la retirada podría revertirse

📅 ✍️ Redacción Energelia
Aerogenerador Vestas V236-15MW en el fiordo de Thyborøn, Dinamarca

Un nuevo acuerdo eleva a 3.900 millones de dólares las devoluciones

El pasado 7 de agosto se conoció el acuerdo entre la Administración estadounidense y la eléctrica alemana RWE para la devolución de 1.220 millones de dólares en concepto de los depósitos pagados por tres concesiones de parques eólicos marinos en Estados Unidos. Con este pacto, ya son doce las concesiones canceladas en el país, por un total de 3.900 millones de dólares en depósitos devueltos o pendientes de devolver.

La decisión, presentada como voluntaria por parte de los adjudicatarios, responde en realidad a la retirada temporal de los contratos de arrendamiento en las áreas de la plataforma continental exterior (Outer Continental Shelf, OCS) que la Administración Trump ordenó en enero de 2025. Los acuerdos alcanzados hasta ahora ponen fin a los conflictos legales con cinco desarrolladores, tres de ellos europeos: la petrolera francesa TotalEnergies, la firma Ocean Winds —participada por EDP Renováveis y Engie— y la propia RWE.

RWE recupera 1.100 millones de dólares del proyecto New York Bight

De los 1.220 millones acordados, RWE recupera 1.100 millones de dólares que había pagado en 2022 por una de las seis áreas subastadas del proyecto New York Bight. La compañía alemana ha anunciado que reinvertirá estos fondos en plantas de generación flexible, tanto en Alemania como en Estados Unidos.

El proyecto, de 5,6 gigavatios de capacidad prevista, arrastraba problemas de rentabilidad desde su origen debido al elevado coste de la concesión. Mientras la media de las subastas del sector se situó en torno a 1.700 dólares por acre, en esta área específica los precios oscilaron entre 6.600 y 10.700 dólares por acre.

Ese sobrecoste habría reducido en casi 200 puntos básicos la tasa interna de retorno (TIR) del proyecto, que se estimaba entre el 8% y el 12% en el momento de la subasta. Sumado al encarecimiento de las turbinas eólicas por la inflación que ya golpeaba al sector, las eléctricas afrontaban serias dificultades para cubrir el coste del capital comprometido.

Doce concesiones canceladas en total

La cifra de doce concesiones canceladas incluye acuerdos previos con otros desarrolladores además de RWE, lo que confirma una tendencia de repliegue generalizado del sector eólico marino en el litoral estadounidense desde el cambio de rumbo político impulsado por la Casa Blanca.

¿Puede EEUU retomar la eólica marina tras 2028?

Aunque el escenario actual es de parálisis, existen motivos para pensar que la situación podría revertirse. Si no se modifica la vigésima segunda enmienda de la Constitución estadounidense, Donald Trump no podrá presentarse a las elecciones presidenciales de 2028, lo que abre la puerta a un cambio de administración y, con él, a una posible reactivación de los permisos.

Sin embargo, ese hipotético escenario se enfrenta a una notable complejidad legal. Barbara Kates-Garnick, profesora de política energética en la Fletcher School de la Universidad de Tufts (Massachusetts), especializada en política de eólica marina y modernización de red, plantea una pregunta clave: qué es exactamente lo que se ha rescindido en estas concesiones.

Los parques eólicos marinos en Estados Unidos están sujetos a dos regímenes jurídicos paralelos: el federal y el estatal, y requieren permisos de ambas administraciones. La agencia federal Bureau of Ocean Energy Management (BOEM) ha cancelado las doce concesiones citadas, pero esa rescisión afecta únicamente al arrendamiento del suelo marino bajo jurisdicción federal, no a los permisos otorgados por cada estado.

“Esto genera cuestiones jurídicas no resueltas en un escenario post-Trump. Llegado a ese punto, podría ser necesario aprobar una ley por parte del Congreso estadounidense para solucionar el conflicto entre el gobierno federal y los estados afectados”, explicó Kates-Garnick a este diario.

Los estados del noreste seguirán necesitando la eólica marina

Pese a la incertidumbre, los estados afectados por las medidas de la Administración Trump mantienen sus propios objetivos de energías renovables con fechas de cumplimiento fijadas, y para buena parte de los estados del noreste de Estados Unidos la eólica marina era una pieza clave para alcanzarlos.

El desafío de una eventual reactivación del sector es considerable. Según explica la profesora de Tufts, toda la estructura burocrática construida en torno a las concesiones debería reconstruirse desde cero: se ha perdido buena parte del personal técnico y su conocimiento acumulado sobre eólica marina. Incluso el National Renewable Energy Laboratory (NREL), uno de los principales laboratorios de investigación energética del país, ha cambiado de nombre y de funciones en este proceso.

Retomar la actividad exigiría reiniciar todo el proceso de planificación, arrendamiento y subasta de concesiones, volver a designar áreas específicas para energía eólica y restablecer los criterios medioambientales y de planificación que regían anteriormente el sector. Mientras tanto, las empresas del sector —muchas de ellas europeas— deberán decidir si mantienen su apuesta por el mercado estadounidense en un entorno de inversión considerablemente más arriesgado e incierto que hace apenas cuatro años.

RE
Redactado por
Redacción Energelia