"Necesitamos producir células solares casi a la mitad del coste actual"

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Dean O'Connor, responsable de Energía Solar de Linde ElectronicsEntrevistamos a Dean O'Connor, responsable de Energía Solar de Linde Electronics, la división de gases electrónicos de Linde Group, para que nos dé su visión sobre el presente y el futuro del sector solar. "El principal problema son, sin duda, sus elevados costes de generación eléctrica", afirma, y propone un esfuerzo conjunto de todos los integrantes de la cadena de valor, incidiendo principalmente en mejorar las economías de escala y los costes del material.

 

Por Eloísa López.

El precio del petróleo baja, los mercados cogen aire, ¿beneficia esto a la industria de la energía solar?

 

En los dos últimos años el mercado del petróleo ha sufrido una gran volatilidad. En general se ha puesto de manifiesto para todo el mundo la naturaleza limitada de este tipo de recursos, y esta llamada de atención ha hecho que se preste mayor interés a las fuentes de energía alternativa. Un planteamiento similar se dio ya en los años 70, durante la crisis del petróleo. No obstante, la situación parece tener ahora más fuerza. Hemos consumido una gran parte de nuestras reservas de petróleo y ahora vemos realmente su caducidad. Asimismo, la importancia de los temas ambientales ha crecido exponencialmente, y las energías renovables ofrecen una respuesta tanto a las necesidades energéticas como al requerimiento de que los fabricantes seamos más conscientes de nuestro impacto en el medio ambiente.

   El año 2008 ha traído muchos retos para casi todos los sectores de la economía mundial (crisis crediticia, volatilidad del mercado del crudo…), pero ni siquiera eso está ralentizando el ritmo de crecimiento de la industria solar. Esta aparente resistencia continúa atrayendo a los inversores al sector.

 

Como responsable mundial del área de Energía Solar de Linde Electronics, ¿cuáles son los principales problemas y trabas que ha observado encuentra el desarrollo de esta energía?

 

Sin duda, los costes constituyen el principal problema. La industria necesita alcanzar un coste mínimo para las células solares que reduzca su dependencia de las primas gubernamentales. Para ello, necesitamos producir células solares casi a la mitad del coste actual. Una manera es aumentando la escala de producción, algo que ya está ocurriendo, y a medida que aumenta el tamaño de las plantas, mayor importancia adquiere el rol de proveedores clave como Linde a la hora de asegurar el suministro de grandes cantidades de materiales críticos.

 

Entonces el despegue total de la fotovoltaica depende de una mejora de su capacidad competitiva. ¿Qué medidas considera fundamentales para ello?

 

Hay lugares como Hawai y California donde la generación de electricidad a partir de energía solar tiene ya un coste muy similar a la electricidad convencional, pues ésta es muy cara. Pero en la mayor parte del mundo, no existe esta paridad, y para alcanzarla es necesario que cada miembro de la cadena de valor de la energía solar contribuya en la reducción de los costes. Esto incluye a proveedores de materiales, fabricantes de células y módulos, productores de componentes e instaladores. En la producción de la tecnología base, por ejemplo, células y módulos, se puede incidir sobre el rendimiento, la productividad, las economías de escala y los costes del material.

 

¿Qué área de investigación se debe potenciar principalmente en el sector?

 

Las cuatro que acabo de mencionar valen para cualquier tecnología de producción de células solares, pero mejorar las economías de escala y los costes del material es muy importante para la tecnología de capa fina de silicio.

   Compañías como Linde se han convertido en una parte fundamental de este sector de producción. Su aportación de una gama de tecnologías de gas y químicas ha marcado el camino que permite reducir el coste de la producción de células fotovoltaicas a un ritmo del 10% anual. Ejemplo de ello es la novedosa propuesta de Linde para la limpieza de las cámaras de deposición en el proceso de producción de células solares de capa fina. Esta técnica implica la sustitución del tradicional gas (NF3) por una alternativa más eficaz, lo que puede mejorar el coste de producción de las células de capa fina en varios céntimos de euros por vatio. Además, ofrece el beneficio añadido de eliminar el uso del único gas de efecto invernadero utilizado hasta ahora en el proceso de producción.

 

La industria solar fotovoltaica atraviesa un momento delicado en España debido a la nueva propuesta regulatoria del Gobierno, que ha sido rechazada por todas las asociaciones del sector. ¿Cuál es su opinión al respecto?

 

El crecimiento de la industria solar fotovoltaica en España ha estado empujado durante los últimos años por una política de incentivos gubernamentales muy fuerte, lo que ha supuesto un crecimiento espectacular y un efecto llamada para muchos inversores y compañías. Pero en los últimos 12 meses se ha observado que el mercado se podría descontrolar ante tantos inversores deseosos de hacerse un hueco. Está claro que si la propuesta prospera, las cosas en España cambiarán. En la actualidad el país tiene el mayor número de instalaciones nuevas y se podrá esperar un crecimiento más lento. En cualquier caso, incluso con 300-500 megavatios al año, será un motor de crecimiento para la industria en Europa.

   Linde, como la mayoría de los actores de esta industria, cree que el impulso de la tercera fase de crecimiento de este sector vendrá dado por la consecución de un coste base de las células solares que reduzca la dependencia de las primas gubernamentales. Mientras tanto, estamos atentos a las múltiples oportunidades que surgen en todo el mundo a través de mercados que entran en el sector con programas de primas para continuar los esfuerzos visionarios iniciados por países como Japón, Alemania y España.

 

¿Cómo ve el futuro de la termoeléctrica?

 

Se trata de una tecnología muy interesante, complementaria a la fotovoltaica. Linde participa también en esta área a través de una de sus filiales tecnológicas que desarrolla fluidos de alto rendimiento para el transporte y almacenamiento de la energía térmica. El beneficio principal de la energía solar térmica es que es relativamente barata en comparación con la fotovoltaica, en las condiciones adecuadas su coste puede acercarse al de las fuentes tradicionales de energía más caras.

   Tiene dos limitaciones que la sitúan más como una tecnología complementaria a la fotovoltaica que como una competidora: necesita recibir el sol directamente, por lo que sólo es viable en ciertas áreas, como los desiertos, y sólo es asequible económicamente a gran escala (más de 200 megavatios).

   Factores como la localización remota y la necesidad de instalaciones a gran escala hacen prever que la energía solar térmica encajará mejor en modelos de generación central, mientras que la fotovoltaica servirá mejor a un modelo distribuido. La industria energética mundial puede mantener un gran crecimiento en el desarrollo de ambas tecnologías, antes incluso de que surja la necesidad de competir entre ellas.

 

¿Es el sector solar una prioridad para Linde?

 

Dentro de la amplia lista de negocios de energía renovable en la que participamos, la industria solar fotovoltaica es una de las más desarrolladas y significativas para Linde. En los últimos años Linde ha establecido contratos con más de la mitad de los principales productores de energía solar fotovoltaica en el mundo. Además, muestra de su compromiso con el sector, la compañía ha invertido en el último año varios millones de euros en I+D en este campo.

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